Van Bommel e Iniesta podrían volver al banquillo
Rijkaard quiere poner a Motta

Con el Chelsea rondándole la cabeza como una obsesión, Frank Rijkaard utilizará el próximo partido de Liga ante el Betis como banco de pruebas para el siguiente compromiso, la ida de los octavos de final de la Champions League. Preocupado por la falta de soluciones que hizo evidente el mediocampo formado por Iniesta, Edmilson y Van Bommel el pasado domingo en Valencia (1-0), Rijkaard sopesa la posibilidad de sacrificar a Iniesta y a Van Bommel para dar entrada a dos jugadores ya recuperados de sus problemas físicos, Deco y Thiago Motta.
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Deco, ausente en Mestalla, se entrena con normalidad, mientras que Motta recibió ayer el alta médica y completó su primera sesión junto al resto de la plantilla desde que se lesionara el 14 de enero. Todo parece indicar que el ítalo-brasileño gozará de minutos contra el Betis. Será un examen para medir hasta qué punto puede haberle pesado a Motta la falta de fútbol durante el mes último, aspecto que resultará determinante para que Rijkaard tome la decisión de alinearlo o no en Stamford Bridge la próxima semana.
No es ningún secreto que el entrenador del Barça muestra una especial predilección por los futbolistas de gran estatura y fuerte complexión física antes que por aquellos menudos pero más técnicos. Pero el bajo rendimiento de Mark van Bommel en los partidos recientes (la eliminatoria copera ante el Zaragoza y los choques de Liga ante Atlético y Valencia, que se saldaron con sendas derrotas) puede llevar a Rijkaard a decantarse por devolver a su paisano al banquillo, en beneficio de Motta, un centrocampista con buen juego aéreo defensivo y una apreciable llegada al área.



