Luis García da vida a los pericos en Gelsenkirchen
El Espanyol resiste al primer duelo 'indoor' de su historia

Resta por disputarse la vuelta, y tocará remontar, pero vaya por delante Bravo por el Espanyol: por su partidazo, por la casta de los 400 pericos de la grada del Veltins Arena, que tiene tela, por el gol de Luis García, por el portero, por el entrenador en la grada, por volver a Alemania. En fin, por conseguir un Euroresultado indoor, bajo techo por primera vez en 106 años, en un recinto maravilloso y ante un Schalke 04 que es de verdad, no una milonga.
El relato del primer acto debía estar dedicado a Gorka Iraizoz hasta que el prodigioso Luis García le robó el protagonismo. Luis enganchó un pase de lujo del bendito Ito para encarar a Rost. Sorteó al alemán y, casi sin ángulo, cuando la línea de gol empezaba a poblarse de locales rezagados, la coló por el palo largo, como Raúl en la final de París
Volviendo a Gorka, le sacó dos balones de gol a Kuranyi, el árbitro le negó un córner tras un paradón a tirazo de Boenisch, y lo atajó todo por alto. Como a Luis, más vale que le cuiden bien. Y el Schalke 04 coceó como un burro enfadado al verse goleado por los humildes chicos del Espanyol. Cayeron en la red que Lotina creó en la zona caliente, entre Lopo, Jarque, Ito, Costa y todo el que quisiera sumarse. Como Rosetti, el del pinganillo, que en la tángana del minuto 45 no entendió nada.
Poco a poco, la marabunta azul de Genselkirchen dejó de rugir al compás de la pausa que le pone Ito, del esfuerzo de Domi, y del oficio de Costa. Todos, estupendos. ¿Algo que objetar? Quizá el salto descompensado de Pandiani en gol de Bordon, y la escasez de fuerzas para contestar al empuje del Schalke. Incluso la suerte le dio la espalda a Gorka en el tiro de Ernst en el 2-1. Maldito bote, pero benditos penaltis, y desafortunado Pandiani en el último suspiro, y santo jueves 23 que nos espera...
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El detalle: Lotina lo vio desde el palco
A resultas de la sanción que se le impuso tras ser expulsado en Bröndby, Miguel Ángel Lotina no pudo sentarse anoche en el banquillo y vio el encuentro desde el palco. Por su parte, Walter Pandiani no podía lucir el 7 de la Liga, pero llevó el 16. Solución: escribir 1+6 (=7, claro).



