Copa del Rey | Espanyol 2 - Deportivo 1

Balazo final del Rifle

Dos penaltis de chiste y gol de Pandiani en el 90'.

<b>CAPDEVILA PUGNA CON LUIS GARCÍA. </b>La pelea fue sorda en todas las zonas del campo. El lateral de Tárrega se anticipa aquí al periquito.
Actualizado a

Agonizaba el partido y el título de esta crónica estaba claro: Medina, 1 - Cantalejo, 1. Porque el marcador se había movido por obra y gracia del árbitro que se inventó dos penaltis, uno en cada área. Ni lo fue el que señaló por falta de Lopo sobre Arizmendi ni tuvo intención alguna Andrade de darle un manotazo a la pelota, cuando impulsada por Lopo tropezó en él. El titular, el desenlace del partido, y quién sabe si el de la eliminatoria, lo mandó al carallo Pandiani (tenía que ser él, Augusto) con un gol de pillo y de delantero: bola suelta, zurriagazo que te crió y Molina, ¡ay, Molina, cuántas dudas!, patas arriba. 2-1: el Rifle, en el último cartucho. Riazor decidirá cuando encuentren fecha.

Pero no es lo mismo que te inventen un penalti a los dos minutos de partido que en la segunda parte. Para el árbitro es igualmente descalificante, pero el partido es otro. El tanto de Rubén lo trastocó todo, empezando por el ánimo del propio Depor. Con ventaja ante un Espanyol sin Tamudo y con De la Peña en el banquillo, a los de Caparrós les dio más por trabar y controlar que por ir a por el partido y la eliminatoria. Un tiro cruzado del propio Rubén fue lo más peligroso de su equipo en la primera parte. En la segunda, de salida, Tristán recordó al de entonces, al de cuando era un futbolista de verdad, y el 0-2 revoloteó cerca de Gorka. Pero, de pronto, apareció Coloccini, un internacional argentino, un tipo experimentado que lo reventó todo. ¿Por qué le sacudió a Jofre y dejó a los suyos con diez a falta de media hora? No puede haber explicación y si la hay, la reacción del Depor sólo puede ser una: un multazo que ríanse ustedes de los de Tráfico.

Porque, claro, con uno más y por fin De la Peña en el campo, el Espanyol apretó espoleado por 16.000 fieles en serio. Fútbol bueno no hubo. Dijo Paco González en Carrusel que era un partido entre el Yokohama Marinos y el Júbilo Iwata, todos japoneses de lo parecidos. Mucha lucha, mucho centrocampismo, mucho correr y mucho esfuerzo. Incluso Iván se confundió al entrar en esa batalla y no descolgarse más arriba: cuando lo hizo, su equipo ganó el partido.

Juanfran fue el mejor, pegado a la banda, haciendo lo que se debe cuando se es extremo. Luis García batalló. Pero ni a ellos ni a los delanteros rivales les llegó lo que se dice un manantial de juego; más bien lo contrario. Entre la espesura apareció la asistencia del cántabro y el gol de Pandiani, un tipo con mérito: le dieron para dos remates francos; uno lo mandó al palo (final de la primera parte) y el otro dentro (final del partido).

Noticias relacionadas

Riazor.

No sé si fue una revancha del uruguayo ante sus ex; sí fue un gol que firmó la brillante remontada españolista ante un rival que no es el que fue, pero al que cuesta hincarle el diente como visitante: dos derrotas fuera en Liga lo certifican. 2-1. El 1-0 le vale al Depor, pero todos los empates son del Espanyol. Lo quiso Pandiani y la fe de todo Montjuïc. Será en Riazor. El Zaragoza espera. Presuntamente...

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados