Capello da marcha atrás en sus elogios a Franco
"Quise hacer un halago a España y detesto la dictadura". Aclaró que no quiso ofender y que es un enamorado de España.


Fabio Capello aclaró ayer que no quiso "ofender a nadie, y menos a los españoles" con sus declaraciones en el diario La Reppubblica, en el que dijo que "España tiene el calor y la creatividad latina regulados por el orden que dejó Franco. Allí funciona todo y funciona bien. Hay educación, respeto, limpieza y poca burocracia. Deberíamos tomar ejemplo de España y de los españoles".
Estas palabras levantaron un gran revuelo. El eurodiputado catalán Raúl Romeva, representante del ICV (partido de los verdes) ha instado a la Comisión Europea a posicionarse sobre las palabras de Capello, quien precisó en el diario de mayor tirada de Italia, Il Corriere della Sera, que "quise hacer un halago a España, porque insisto en que es un país del que se debería tomar ejemplo. Detesto cualquier tipo de dictadura. Mi padre sobrevivió milagrosamente en un campo de concentración nazi y luego me engendró. Comprenderán que es ridículo ponerme la etiqueta de fascista". El técnico italiano precisó que el revuelo causado se debe "a una interpretación erronéa de lo que quise decir".
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Por otra parte, en el Real Madrid saben bien desde 1997 que Fabio Capello no da una puntada sin hilo. El técnico italiano, que el próximo mes de junio cumplirá 60 años, ya planeó en febrero de ese año su salida del club con seis meses de antelación. Dio los pasos oportunos y renunció a un año de contrato después de ganar la Liga. Ahora traza un plan similar por si tiene que dejar la Juventus antes de que finalice su contrato, en junio de 2007.
El club de Turín está metido en medio de la riña familar de los herederos de los Agnelli, patrones de la Juve. En esa lucha de poder ha tomado ventaja el nieto del patriarca, John Elknamn (no confundir con su hermano Lapo, quien ha tenido problemas con la justicia), quien pretende remodelar la cúpula del club. Entre los planes de este economista de 31 años formado en la universidad de Chicago está prescindir de Luciano Moggi, director técnico, y de Antonio Giraudo, administrador. Pero el futuro de Capello está ligado al de Moggi y Giraudo, y si se van, él se irá con ellos. La selección de Inglaterra, que Eriksson dejará tras el Mundial, y el Madrid, por este orden, son los grandes objetivos del técnico italiano.



