Barra libre para el Zaragoza
El Real Madrid llegó a La Romareda pensando que la Copa del Rey era el camino más corto para ganar un título esta temporada. Se fue tratando de asimilar una derrota humillante a manos de un sensacional equipo como es el Real Zaragoza.


Si el Real Madrid quiere ganar un título esta temporada tendrá que pensar en hacerlo en otra competición que no sea la Copa del Rey. Salvo milagro de los que ya no se dan en el Santiago Bernabéu, el conjunto madrileño se despidió de este torneo arrollado por un magnífico equipo como es el Real Zaragoza, que ya eliminó a Atlético y Barcelona y está a un paso de merendarse al Madrid, que volvió a revivir las miserias de meses pasados. Diego Milito, Cani, Ewerthon y Celades, sí Celades, fueron los principales responsables de la goleada. El Zaragoza tuvo velocidad, intensidad, concentración y efectividad en el remate. El Madrid, nada de eso.
En las últimas semanas el Madrid vivía en una nube y se ha ido a caer de ella cuando menos lo esperaba, destrozado y ofreciendo una imagen deplorable. Futbolísticamente no podrá objetar nada el Madrid al baile que sufrió en Zaragoza, pero sí podrá quejarse de los penaltis no pitados por Pérez Burrull, que armado con su silbato completó otra de sus lamentables actuaciones.
La Copa es una competición que sienta bien a los aragoneses y en los últimos años acostumbra a abrir un mar de dudas en el Real Madrid, que llegó a La Romareda lleno de confianza, en una evidente línea ascendente y se llevó una bofetada de enormes proporciones, como hacía tiempo que no la sufría.
La defensa del Madrid no existió, sobre todo en el primer tiempo, y Diego Milito lo aprovechó para marcar cuatro goles y escribir un nuevo capítulo en la particular relación que mantiene esta familia con la entidad del Bernabéu. Gaby fue descartado por el Madrid en 2003 porque una de las rodillas del central argentino no le parecía fiable. Fichó por el Zaragoza y desde entonces no ha sufrido ninguna lesión de gravedad. Su hermano Diego ha limpiado el buen nombre de la familia y ha ensuciado el futuro del Madrid en esta competición.
Quince minutos de equilibrio
El equilibrio sólo tardó en romperse un cuarto de hora. Ahí empezó el principio del fin para el Real Madrid. Robinho perdió el balón en ataque, Roberto Carlos estaba, como casi siempre, fuera de sitio, Helguera fue a cubrir el vacío dejado por su compañero y Ewerthon le superó como a un debutante junto a la línea de banda. El brasileño cedió a Diego Milito y éste fusiló a Casillas. Empezó la debacle.
Sin tiempo casi para celebrar el gol, a los aficionados del Zaragoza se les alteró el pulso cuando una falta de entendimiento entre Ponzio y César obligó al portero a salir a destiempo y se llevó por delante a Robinho. Clarísimo penalti que el árbitro Pérez Burrull mandó al limbo.
La defensa del Madrid volvió a quedar en evidencia en el segundo gol del Zaragoza. Con Roberto Carlos fuera de sitio y Helguera pensando en las musarañas, Ewerthon aprovechó un saque de banda para llegar hasta el área, mandar a Sergio Ramos al suelo y dar el balón a Diego Milito para que lograra el segundo. El festival de Diego Milito continuó con un nuevo tanto de cabeza y así también recortó distancias Júlio Baptista, que logró seguramente uno de los goles más inservibles de su carrera.
Y ahora Ewerthon
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En la segunda parte continuó el festival del Zaragoza y la pesadilla del Real Madrid, que reclamó con razón un penalti de Álvaro a Baptista a los 13 minutos. Minucias comparado con lo que se le vino encima a Casillas, que en su carrera profesional nunca había sacado tantas veces el balón de su portería.
Diego Milito completó su noche más feliz con un nuevo tanto de cabeza y si Helguera había estado mal en la primera parte, su sustituto, Pavón, falló de forma clamorosa para dar origen al quinto del Zaragoza. El central hizo lo que nunca debe hacer un futbolista, dar un pase horizontal cerca del área, Cani lo interceptó y le cedió la pelota a Ewerthon para que el brasileño se fabricara el gol. Un buen tanto, pero nada comparable con el sexto, logrado también por el brasileño con una volea espectacular desde fuera del área. Fue el colofón a un excelente partido del Zaragoza, que aún tuvo tiempo para mandar un balón al poste de la portería de Casillas, y a uno de los peores del Madrid en las últimas temporadas. No recibía seis goles desde la época de John Toshack como técnico. Qué años aquellos y qué días estos.



