Nedved en su versión argentina

Noticias relacionadas
Me cuentan desde Argentina que Pekerman está diseñando un sistema para la albiceleste en el que puedan coincidir Riquelme, Aimar y Messi por detrás de Crespo. Al seleccionador suramericano se le pueden seguir acumulando los problemas si Maxi sigue a este ritmo, porque prescindir de él en el Mundial puede ser una blasfemia. Lo mismo que prescindir de él en el Atlético. El Calderón bautizó definitivamente a su nuevo ídolo el sábado. No hay más que ver cómo le jaleaban durante la celebración del segundo gol ante el Depor. Seguro que a muchos se les apareció aquel Simeone con los brazos en tensión celebrando uno de sus goles en la temporada del doblete. Pero La Fiera, como le gusta que le llamen, tiene horizontes técnicos más amplios que los del Cholo.
Como su ídolo es un jugador belicoso, que se encuentra a gusto en esas escaramuzas del medio campo, pero que adorna su espíritu con corrección técnica, con instinto para moverse con peligro en campo contrario y con un catálogo de llegadas al área que cada día me recuerdan más al mismísimo Pavel Nedved. Como el checo, Maxi es uno de esos jugadores modernos que se resisten a convertirse en un especialista, ya sea defensivo u ofensivo, para abarcar todo el fútbol posible. El año pasado acabó con quince tantos en el Espanyol, cifra engañosa porque no es un goleador. Este año lleva ya seis en Liga y es el máximo realizador del equipo. Su gran éxito sería rondar la decena y mantener la regularidad del equipo en la medular. No está nada mal para un jugador que costó sólo cuatro millones.



