La 'Naranja africana' aún está a medio gas


Segundo partido de Costa de Marfil, segundo triunfo por la mínima y la misma sensación: el equipo juega a medio gas. Ayer, que vistió de riguroso naranja, le ganó con demasiados apuros a Libia, aunque Henry Michel le enseñó al mundo la profundidad de su banquillo. Cuatro cambios en el equipo, posición nueva para Drogba y mismo ritmo que ante Marruecos.
Quien las haya visto darle un baño a Italia o Rumanía hace poco más de tres meses se llevará las manos a la cabeza, pero lo cierto es que esta Costa de Marfil de momento no enseñó sus garras. Sí sus jugadores, pero no su sentido colectivo y de grupo.
Vayamos por partes. En la derecha Zoro desplazó a Eboue. Bonita pugna, más duro Zoro, más técnico Eboue. En el centro de la defensa Meité tiene más opciones que Kouasi, sobre todo por su velocidad en corto. Por delante de la indiscutible pareja de mediocentros Yaya Touré-Zokora el técnico Michel tiene todo el abanico disponible. Probó la potencia con Fae o el talento y la pelota al pie con Yapi Yapo.
Noticias relacionadas
El ataque mejora con Yapi Yapo, futbolista hábil y de los que juegan con la cabeza levantada. Pero me temo que ante los rivales más duros Michel prefiera el músculo, y en eso Fae tiene todas las de ganar. Ante los anfitriones, Egipto, despejaremos la duda. Por delante volvió a haber un sitio para el zurdo Akalé, que ha llegado a esta Copa de África como banco de pruebas. No parece razonable que le quite el puesto a Dindane, ausente por la muerte de su hija. Todo mientras se decide el menor de los Kalou, aún con opciones de jugar con Holanda.
Y nos queda el gran Drogba, un seguro siempre. Como nueve y único punta apareció ante Marruecos y provocó el penalti decisivo. El del Chelsea es un artillero de garantía.



