Ni Valerón pudo arreglar la empanada del Depor
Aloisi y Bodipo hicieron justicia a la ambición del Alavés.


El Alavés termina la primera vuelta en una delicada situación pero con una sonrisa después de llevarse los tres puntos de un Riazor que se está convirtiendo en un auténtico chollo para los visitantes (el Depor ya ha perdido 16 puntos). Caparrós puso la mirada en el partido de Copa, sentó a Valerón de inicio, y lo pagó.
Este Deportivo es un coco de visitante, pero le cuesta Dios ayuda jugar en Riazor, y más todavía si el rival está en la zona baja de la tabla, como el Alavés. Si a la empanada deportivista en casa le quitamos condimentos básicos por sanción (Munitis, Andrade y Capdevila), otro más por decisión del cocinero Caparrós (Valerón) y la referencia en la media se lesiona en el calentamiento (Duscher), las opciones para el rival se multiplican. Y es que el Depor fue una gaseosa. Salió con fuerza, pero se diluyó en diez minutos ante el organizado Alavés del debutante Oliva.
Dos delanteros.
Es de agradecer que el nuevo técnico vitoriano se decidiese por un once con dos delanteros (Bodipo y Aloisi) y dos creadores apuntalados en ambas bandas (Nené y Jandro), porque cuando apuestas a ganador multiplicas las posibilidades de premio. El primero en dar fue Aloisi, que cabeceó a placer un perfecto centro de Jandro. Luego lo hizo Bodipo, que cruzó con clase ante Molina, también a placer, una rápida jugada tras un robo en la despistada media coruñesa.
La receta de Caparrós para darle la vuelta a la empanada fue la de recurrir a la clase del reservado Valerón, la savia nueva (Iago y Xisco) y darle más libertad a un Arizmendi que hace de casi todo (izquierda, derecha, ataque...). Más frescura, más presión arriba, pero sin fundamento.
De todas formas, no sería justo decir que el Deportivo no hizo nada, simplemente se atascó en el orden alavesista y cuando lo superó, tropezó con Constanzo. Los coruñeses tuvieron múltiples ocasiones de gol en el tramo final para intentar meterse en el partido y rescatar algún punto, pero el portero vitoriano se salió. Lo peor para el Deportivo no son los tres puntos que volaron, sino la sensación de impotencia en casa. El jueves llega el Valencia a Riazor y el Centenario empieza temblar.
J. C. Oliva "Salió perfecto el guión planteado"
"Esto quedará para el recuerdo, pero ojalá que no acabe aquí, que sea el punto de arranque. Nos da más credibilidad en el trabajo que acabamos de empezar. Lo que trabajamos durante toda la semana fue una circulación más vertical. Mi obsesión era que los movimientos de Aloisi y Bodipo tuvieran respuestas con pases verticales y aprovechar las dos bandas. Hay veces que uno plantea un guión y sale perfecto, como ha pasado".
Noticias relacionadas
Caparrós "Tenemos una cruz en Riazor"
"La verdad es que tenemos una cruz en nuestra casa, por desgracia. Si me dan a elegir, prefería ganar los puntos en Riazor, porque así disfrutaría la afición. Nos enfrentamos a un equipo que tuvo la máxima eficacia. El fútbol es el acierto y los goles. Lo demás no vale absolutamente para nada. A veces nos cuesta llevar la iniciativa y tener finalización. Si no estamos enfadados después de un 0-2, ¿cómo vamos a estar?".



