Crusat tumbó al Castilla
El Almería se mete en puestos de ascenso con este triunfo.

Crusat se formó en la cantera del Espanyol. Allí le descubrió Paco Flores, cuando ya despuntaba hace unos años. Llegó a enfrentarse al Real Madrid B de López Caro y al que ahora es su equipo hace cuatro temporadas en la fase de ascenso a Segunda que disputaron el Espanyol B, el Pontevedra, los madridistas y los almerienses, que se llevaron el premio. Después no tuvo suerte: se marchó cedido al Rayo y allí sufrió una grave lesión que le dejó en blanco. Lo intentó en el Lleida y allí tampoco le fue demasiado bien. Hasta que Paco Flores, convencido de que sería un valor seguro, le fichó este verano para su Almería.
Éste es Albert Crusat, el delantero de 23 años que ayer tumbó al Castilla, se lució con un golazo y metió al Almería en puestos de ascenso (ya son terceros). Los de Paco Flores no hicieron mucho más, pero la acción del catalán les bastó para llevarse tres puntos que les permiten seguir soñando.
l partido había comenzado con novedades curiosas. Miguel Ángel Portugal revolucionó el equipo. La baja de Balboa por lesión le llevo a buscar un recambio, y el elegido fue Borja Valero. Pero lo que más sorprendió fue su cambio de sistema. El técnico del Castilla apostó por tres mediocentros y el experimento no le dio buen resultado. Jotha y De la Red ya suelen estorbarse cuando juegan juntos, pero la presencia de Javi García con ellos no fue nada positiva. Mal día para cambiar.
Además, Jurado se volcó a la izquierda y, aunque suya fue la jugada más bonita del partido, no hizo nada más. En esa banda brilló Filipe. Este brasileño está crecido. En el Almería, estaba previsto que jugara Francisco. Pero Flores le dejó en el banquillo y se decidió por Francisco. El delantero pudo adelantar a su equipo con un penalti más que dudoso que señaló el árbitro, pero se confió al lanzarlo y Cobeño se lo detuvo.
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Y llegó Clos.
El colegiado interpretó que De la Red derribaba al atacante del Almería, pero no hubo contacto. Perdonó a Soriano las innumerables faltas que cometió durante los noventa minutos. Pero expulsó a Rubén (casi perfecto en la defensa blanca) por una entrada que no existió. Y, para compensar, también echó a Domingo. Pues sí, ¡vaya día! De todos modos, a Portugal aún le queda mucho trabajo. Los chicos han notado la marcha de López Caro, y la de Soldado... Porque cuando el valenciano no está, el Castilla no es el mismo.



