El encierro de Bianchi acaba con 15 intoxicados
Los jugadores enfermaron tras la cena del martes en la Ciudad del Fútbol de la FEF. Aplazado el partido de Copa ante el Zaragoza


La concentración del Atlético en la Ciudad del Fútbol de la FEF acabó con quince rojiblancos con gastroenteritis aguda y la suspensión del partido de Copa que debía enfrentar ayer a los de BIanchi con el Zaragoza. Aunque los doctores aún no han descartado que se trate de una enfermedad vírica, el hecho de que todos los jugadores se vieran afectados a la vez apunta a una intoxicación alimentaria. De hecho, todos los productos que cenó el Atlético el martes están siendo analizados.
Bianchi concentró a la plantilla en Las Rozas el domingo 1 y nadie sintió nada extraño hasta la noche del martes. Tras la doble sesión de entrenamiento, el Atlético cenó en el comedor de la residencia de la FEF. El menú consistió en ensalada, arroz, lubina y queso con membrillo para todos, aunque algunos añadieron una lata de atún en los vegetales. Ya antes de terminar de comer, algunos futbolistas se sintieron indispuestos y tuvieron que irse a toda velocidad a sus habitaciones.
En pocas horas habían caído Falcón, Roberto, Velasco, Molinero, Valera, Pablo Sicilia, Antonio López, Mario Suárez, Colsa, Gabi, Zahínos, Luccin, Braulio, Manu del Moral y Carlos Veglio, segundo entrenador de Bianchi. Todos sufrían fuertes dolores abdominales, vómitos, diarrea y malestar general. No deja de resultar curioso que se libraran todos los pesos pesados de la plantilla (Torres, Kezman, Petrov, Maxi, Leo, Pablo, Perea e Ibagaza) y del club, ya que, además del técnico, Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil acompañaban al equipo.
La FEF tiene concedido el control del comedor de su Ciudad de Fútbol a Gesport Restauración, que se encarga de los suministros y de preparar las comidas de todos los equipos que se concentran allí en la cocina de 300 metros cuadrados que tienen las instalaciones. Aunque no había existido ningún problema, varios jugadores del Atlético habían manifestado en los días previos que no estaban muy satisfechos con la comida.
Noticias relacionadas
El doctor José María Villalón, jefe de los servicios médicos del Atlético, informó ayer por la mañana de la situación y su homólogo en la FEF, Enrique González Ruano, confirmó su diagnóstico de gastroenteritis aguda. Tras esto, el club rojiblanco solicitó el aplazamiento del partido de Copa y su petición fue aceptada por la Federación aplicando el artículo 291 del reglamento: "Se considerará de fuerza mayor el hecho de que por circunstancias imprevisibles causen baja, simultáneamente, un número de futbolistas que reduzca la plantilla a menos de once". El Zaragoza no puso ningún problema.
Finalmente, comparecieron ante los medios ambos doctores y Jorge Carretero en nombre de la FEF, pese a que su cargo es el de portavoz de la Junta Directiva y no del organismo en sí. Todos coincidieron en que era imposible jugar así. Mientras, los jugadores regresaban a sus casas descompuestos y el Atlético sumaba una desgracia más en esta temporada aciaga. En el autobús, Bianchi se lamentaba: "No sé qué más nos puede pasar ya". Por lo visto, cualquier cosa.



