"El mejor homenaje a Gil es llenar el Calderón"
1987: Jesús Gil obtiene la presidencia del Atlético tras fichar a Paulo Futre. El ex jugador, ex capitán y ex director deportivo rojiblanco recuerda los diecisiete años que compartieron. Una relación entre el amor y el odio. Un dato: "Si Gil no hubiera ganado, no sé qué hubiera sido de mí".


Ha grabado usted una película sobre su trayectoria, su vida, y en ella le brinda su particular tributo a Jesús Gil...
En tres o cuatro meses, una vez se arreglen los derechos de música e imágenes, pienso que estará lista y, claro, en España también se estrenará. La película contará mi historia desde que empecé en el fútbol. Con más de un año de trabajo y la colaboración de tres grandes directores de cine portugueses, en ella hay cinco o seis minutos en honor a Jesús Gil, a mi presidente. Será mi homenaje. Una película es algo que siempre estará ahí, que quedará ahí, y será una manera de inmortalizarle.
Hay una imagen en la que se le ve a usted narrando la anécdota de su fichaje por Jesús Gil, cuando le vio con aquellas sandalias con su nombre acuñado... De todos los momentos compartidos, ¿con cuál se queda usted?
La imagen que se me quedó fue la de mi fichaje, cuando le conocí en 1987. Yo estaba en la recepción de un hotel en Portugal cuando, de pronto, apareció él y me dijo señalándome las sandalias que llevaba: "¿Tú eres Futre?". En las chanclas tenía mi nombre, me reconoció por ellas, así empezamos a hablar... y me llevó al avión. Ésa se me quedó ahí, siempre la tendré grabada, es uno de los recuerdos más bonitos que guardo de él. Quizá porque fue el primero. Después, guardo las imágenes de cuando, por fin, ganamos la Copa del Rey... Tenemos mil historias los dos juntos... Emotivas, simpáticas, de amor y odio, mil historias que he tratado de concentrar en esos minutos de mi película.
Jesús Gil ganó la presidencia del Atlético con Paulo Futre como baza electoral... ¿Alguna vez ha pensado qué hubiera sido de usted sin esa imagen de su fichaje, sin el encuentro en el hotel o sin la anécdota del detalle de las sandalias con su nombre que el propio Jesús Gil solía recordar a menudo?
Cuando aquello pasó, él aún no era presidente. Si Jesús Gil no hubiera ganado aquellas elecciones no sé qué hubiera pasado, qué hubiera sido de mí o dónde estaría ahora. Siempre lo he dicho, y lo repito, Jesús Gil fue mi padre deportivo. Me enseñó mucho del fútbol, pero también de la vida. Tenía un gran corazón en el que alojaba a sus amigos, a su familia y a su Atleti, siempre lo demostró.
Esa relación amor-odio también trajo consigo muchos momentos difíciles...
Vivimos momentos complicados, pero siempre supimos separar lo profesional de lo personal. Tuvimos nuestros enfados, nuestras riñas, pero los pasábamos por alto cuando había que felicitarnos las fiestas o cuando algo grave nos ocurría a alguno de los dos. Jesús Gil era una persona que discutía mirándote a los ojos, con la verdad por delante, siempre.
¿Qué fue Jesús Gil para el fútbol?
Jesús Gil hizo muchas cosas buenas por el Atlético, pero también por el fútbol español. Fue el primero que habló de la Sociedad Anónima. Como cualquiera, cometió errores, muchos, pero yo me quedo con lo bueno, que fue mucho más.
Alegrías y enfados, derrotas y victorias... Diecisiete años dan para mucho...
En nuestra relación nunca hubo un término medio. O muy bien o muy mal, amor u odio, nunca a medias. Jesús Gil me trató como nunca nadie lo hizo. Era único, muy polémico, siempre iba de frente, decía lo que pensaba. Yo he jugado en muchos países, he viajado por todo el mundo, pero nunca me topé con nadie como él: Jesús Gil es un hombre irrepetible, siempre te miraba de frente. Irrepetible, sí, y entrañable. Fueron diecisiete años, primero como jugador, después como capitán y más tarde como director deportivo juntos... De mis historias con Jesús Gil da para escribir tres o cuatro libros. O más.
El Memorial en honor a Jesús Gil nace con intención de convertirse en un clásico por Navidad... Es emotivo para usted, ¿no?
Ya hace un tiempo que el presidente se fue y este partido será muy emotivo. La Navidad es una fecha muy bonita para hacer algo en su recuerdo. Yo siempre llevaré por dentro mi veneración a Jesús Gil, pero será muy entrañable hacerle un homenaje en el que participe todo el mundo. Cuando él murió, también murió una gran parte de mi historia en el Atlético, que se fue con él.
Usted ha viajado de Portugal sólo para estar mañana en el palco del estadio Vicente Calderón, ¿qué le gustaría ver?
El estadio lleno. Para mí ver las gradas del estadio Vicente Calderón llenas, dejándose la voz en un grito ("Jesús Gil") es el mejor homenaje que se le puede brindar al presidente. Gracias a este partido mucha gente podrá saber que Jesús Gil fue una gran persona y que debemos quedarnos con las cosas positivas que hizo en esta vida, que fueron muchas.
La grada llena... y el Atlético ganando al Real Madrid en el campo...
¡Claro! ¡Es un derby y un derby nadie quiere perderlo! Pero, repito, para mi el mejor homenaje que se puede brindar a Jesús Gil es que mañana la grada del Vicente Calderón se llene en su nombre.
¿Le echa de menos?
Muchísimo. Nunca dejaré de hacerlo.
En la presentación de este derby se emitió un vídeo con varias imágenes suyas junto a Jesús Gil, pero también una en la que Kiko marca el gol del doblete y corre hacia el palco señalando al presidente mientras éste se golpea el pecho... ¿Volverá aquel Atlético? ¿Cómo ve al equipo desde Portugal?
El Atlético está viviendo ahora una situación muy rara, no sé, es algo muy extraño. La semana pasada leí un reportaje que decía que si los partidos durasen ochenta minutos, el Atlético estaría arriba de la tabla, codeándose con los primeros. Es muy difícil explicar lo que está pasando, muy difícil.
¿Tiene fe en que este Atlético remontará el vuelo?
Hay que tenerla porque estoy seguro, convencido, de que este equipo puede ir para arriba. Si mantenemos la fe y la esperanza estoy seguro de que todo puede cambiar.
¿Qué cree que le falta ahora mismo al equipo?
Garra, instinto asesino, mentalidad ganadora. Eso es lo que necesita ahora al Atlético. Salir a matar los partidos. Matarlos, simplemente. Son muchos los ejemplos en los que este año el equipo se ha venido abajo. San Sebastián, Mallorca... son muchos los partidos que fueron del Atlético y, al final, la ventaja se esfumó. Vamos a ver si en el 2006 todo cambia.
Maniche ha fichado por el Chelsea, cuando parecía que su destino sería rojiblanco. ¿Ha hablado con él?
No, no he hablado con él.
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¿Qué tiene el Atlético que engancha?
Es algo único. Éste siempre será mi club. Cuando el Atleti gana, yo gano, cuando el Atleti sufre, yo sufro con él... Algo único, sí, como lo fue Jesús Gil.



