Maratón inglés: cuatro jornadas en diez días
Owen se enfrenta al Liverpool en Anfield.


Si se cumplen los deseos de Sven Goran Eriksson, Arsene Wenger y José Mourinho, ésta podría ser la última temporada en que la Liga inglesa no para por Navidad. Augurios menos optimistas sugieren que la tradición británica de llenar estas fiestas de partidos (alguno antes de Navidad, con toda seguridad el día de San Esteban-Boxing Day, uno más antes de fin de año y uno fijo el día de Año Nuevo) está tan arraigada, forma una parte tan intrínseca de la costumbre del aficionado que, en realidad, sería inoportuno que desapareciera el último resquicio de poder de la hinchada.
Sea como fuere, tenemos unos cuantos exiliados en la Premiership que ni están ni quieren acostumbrarse a estar lejos de casa en fechas tan señaladas, pero poco van a poder hacer, a no ser que apelen al fundamentalismo cristiano que le sirvió a Gabriel Heinze para tener vacaciones la campaña pasada. Para Reyes, Xabi Alonso o Luis García, ésta no es su primera Navidad extranjera. Xabi es filosófico ("es lo que hay"), Luis García tendrá visita desde España con bolsas llenas de comida típica, pero disfrutará haciendo compañía a su bebé en su confortable apartamento de Sefton Park, y a Reyes le toca sufrir la misma suerte del año pasado: lesionado, tendrá que recuperarse: "Mis padres viven conmigo, pero vendrá más familia. No cantaremos villancicos, pero se harán unas fiestas lo más españolas posibles", asegura el andaluz.
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