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Los parches quemagrasa causan furor en el fútbol

Fútbol | Revolución en el mundo del fútbol

Los parches quemagrasa causan furor en el fútbol

Los parches quemagrasa causan furor en el fútbol

Ver a David Beckham con parches al finalizar un encuentro no debe sorprender a nadie. El madridista, como otros futbolistas, ha optado por usarlos una vez comprobados los buenos resultados en otros deportes como el baloncesto, el ciclismo o la natación. Sus ventajas, aumentar la cantidad de grasas que se queman en el cuerpo humano para obtener mayor energía. Su nombre es LifeWafe y ya está en España.

David Beckham ha sido uno de los primeros de España en utilizar los parches milagrosos, inspirados en un principio de la NASA (la nanotecnología: fabricación de productos formados por átomos). Los parches se encargan de mandar información al cuerpo mediante antenas moleculares para que éste queme más grasas, la fuente de energía más eficaz. Según asegura su inventor, el biólogo e informático estadounidense David Schmidt, entre la nómina de los que ya han podido comprobar sus beneficios se encuentra Luis García. El jugador del Liverpool se los puso en la repesca ante Eslovaquia y marcó tres goles. Esta tecnología ha sido bautizada como LifeWave. "El jugador de la NBA Shaquille O'Neal, los San Antonio Spurs, los nadadores estadounidenses de la Universidad de Stanford, el US Postal hace dos años... también conocen los parches", cuenta Schmidt.

Extendido. La noticia de su existencia está corriendo como la pólvora en España. Schmidt asegura que en el Real Madrid los utilizan ya "casi una decena de jugadores" y que la moda de los parches ha llegado también al vestuario del Barcelona. Más revelaciones: el equipo ciclista US Postal se los llevó al Tour hace dos años. Y su implantación está alcanzando tal velocidad que todo parece indicar que en poco tiempo puede ser lo más in del deporte en general. Además, su inventor está en Europa y en su agenda figura la visita a los equipos más importantes.

Y no es magia. Los parches no transmiten corriente, no necesitan cables, no transfieren a la piel ninguna sustancia, pero.... ¡Tachannn! Mejoran el rendimiento del deportista, incrementan su energía entre un 20 y un 40 por ciento. Se pueden quemar entre 300 y 600 calorías más sin hacer nada. Y, lo más importante, el artilugio ha pasado, según Schmidt, por los selectos filtros, primero de la USADA (Agencia Antidopaje de Estados Unidos) y después de la WADA-AMA (Agencia Mundial Antidopaje).

Schmidt también ha creado parches para dormir y para quitar el dolor. ¿Qué será lo próximo? Parches para modular la decisión acertada de los árbitros, para que marquen goles los futbolistas... No se asusten. Hoy por hoy, esto es ciencia ficción. En un futuro, quién sabe.

La USADA sospechó en los 'trials' de natación

Los trials de natación que se disputaron el pasado año en Estados Unidos, concretamente en la Universidad de Stanford, dispararon la luz de alarma sobre el uso de estos parches. Por aquel entonces la USADA (Agencia Antidopaje de Estados Unidos) se sorprendió con los resultados de dos nadadoras que hicieron uso de LifeWave y pidió formalmente muestras de los parches para examinarlos. El propio David Schmidt fue el primer sorprendido por la decisión al calificar de "ridículas" estas acusaciones. Pero los resultados no dictaminaron nada en su contra y su uso fue declarado legal.

Inspirados en el Ying y el Yang

Los parches están inspirados en el Ying y el Yang, según los cuales todo ser independiente en el universo posee dentro de sí dos aspectos opuestos: el Ying (que está en nuestro lado izquierdo y es la parte del ser humano receptiva, la negativa) y el Yang (que está en nuestro lado derecho y es la parte emisora, la positiva). Su colocación depende del tipo de deporte y del gusto de cada uno. Los jugadores de baloncesto se los suelen poner en el pecho. Éste es también el lugar elegido por Beckham. Los golfistas, en las rodillas; los nadadores, en los hombros, y los jugadores de fútbol y béisbol y los atletas, en los tobillos.