El perfil de Benito Floro
El nuevo director de fútbol madridista ha entrenado a seis equipos, entre los que se encuentran el propio club blanco y otros más exoticos como el Vissel Kobe de japonés o el Monterrey de México

Benito Floro se retiró como futbolista a los 26 años, después de jugar en equipos de categoría regional como el Manzanares (Ciudad Real), Silla, Benifayó, Alacuas y Alzira (Valencia).
Su gran presentación en la sociedad futbolística española fue como entrenador del Albacete Balompié, en la temporada 1991-92. Llevaba dos años en el club y había conseguido ascender a los manchegos de Segunda B a Primera División.
En su debut en la Liga de las estrellas alcanzó un meritorio séptimo puesto, la mejor clasificación de la historia del equipo, y lo más importante, la admiración de todos por su trabajo, lo que le convirtió en el técnico de moda del momento.
La eficacia de su sistema, ordenado, elegante y muy trabajado en el aspecto táctico, dio como resultado al "queso mecánico", un equipo humilde que, en aquella temporada, logró plantar cara a los grandes.
Su éxito en el Albacete le lleva a fichar por el Real Madrid en la temporada 1992-93. Una de sus primeras decisiones en el equipo blanco es la de incorporar a un psicólogo, algo que causó un gran revuelo.
Noticias relacionadas
Benito Floro perdió la Liga de aquel año en el último partido disputado en Tenerife, jornada de amargo recuerdo para el madridismo. Sin embargo, conquistó la Copa del Rey en Valencia ante el Zaragoza con goles de Lasa y Butragueño, después de eliminar al Barcelona.
Al año siguiente, Floro fue cesado en la jornada 27 tras una derrota en Lleida. Desde entonces, ha entrenado al Albacete (1995/96) Sporting de Gijón (1996-1997), Vissel Kobe de Japón (1998-1999), Monterrey de México (2000-01) y Villarreal (2002-2004).



