Para echarse a temblar
El Chelsea apunta al Barça apisonando al Arsenal.


El Chelsea enseña el camino al Real Madrid y de paso avisa al Barcelona. Con su triunfo a domicilio, ayer ante el Arsenal, se afianza en el liderato de la Premier (le saca ya 20 puntos a los gunners) y demuestra que su partitura, con la que la pasada temporada sacó al Barça de la Champions, no ha variado: defensa férrea, con Terry implacable sobre el primer delantero rival y contraataque rápido y letal: Makelele y Essien recuperan, lanza Lampard y concluyen Drogba o Robben. Así de fácil y así de demoledor.
El partido de ayer en Highbury deja una sola consecuencia: la próxima eliminatoria de la Copa de Europa será más fácil para el Real Madrid que para el Barcelona. El Arsenal no perdía tres partidos seguidos desde marzo del 95 y ayer rompió ese récord. Aunque también es cierto que la distancia futbolística que separa al Chelsea del Arsenal es parecida a la que en estos momentos mantiene el Barça sobre el Real Madrid. Con todo, el Arsenal de Wenger no será un rival fácil para los blancos si plantea la eliminatoria como ayer jugó el primer cuarto de hora ante el Chelsea.
El Arsenal, en el que no estaba Reyes pero sí Cesc Fábregas, salió como un obús. Sólo en esos quince minutos Henry fue capaz de superar a Terry, y le bastaron para provocar un penalti que se tragó el árbitro, Styles, y para enviar un balón al palo, con Cech ya batido. De haber marcado ese gol podría haber cambiado el ritmo y el resultado del partido.
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Una vez que el Chelsea se sacudió el dominio del rival, al que anularon un gol obra de Van Persie por un fuera de juego inexistente, comenzó a adueñarse poco a poco del partido. Essien y Makelele se fueron creciendo tanto para destruir como para crear. Y Lampard, siempre cerca, siempre atento, siempre Lampard, para lanzar. Robben, que tras su grave lesión del pasado año ya ha recuperado toda su velocidad y casi todos sus regates aprovechó uno de esos pases largos y al hueco para plantarse ante Lehmann, que pelea con Kahn por el puesto de titular en la selección de Alemania de cara al Mundial y perdió crédito en esa jugada. Cuando la vea Klinsmann, quizá se decida por el incombustible portero del Bayern de Múnich.
Con el resultado a favor el Chelsea es aún más insoportable. Si ya sabe qué hacer con las tablas, si resulta incómodo con el empate, muchísimo más cuando se pone con ventaja. Si se adelanta en el marcador es casi imposible que se le escape la victoria. Rijkaard deberá insistir en ello con sus jugadores, porque ya sabemos todos que la gran virtud del Barça es el ataque. Y ante el equipo de Mourinho también tendrá que cuidar la defensa. Lo demostró Cole, que aprovechó un fallo de Lauren para hacer el 0-2 definitivo.



