El club arropó a Bianchi en la comida de Navidad
Tercera reunión en una semana. La plantilla, la directiva, los empleados, la Agrupación de Peñas y la Prensa comieron ayer en el Sport Arena. Gil Marín y Enrique Cerezo aprovecharon para reiterar su apoyo absoluto a Bianchi.


Si algo dejaron claro tanto Enrique Cerezo como Miguel Ángel Gil Marín en la comida navideña de ayer fue que el Atlético remontará el vuelo y ganará al Mallorca. "Éste es uno de los días más bonitos de mi vida", aseveró el primero, antes de darles las gracias a todos los presentes (la Agrupación de Peñas, los empleados de todas las empresas de la familia Gil, la Prensa, los jugadores del primer equipo y del filial) y a Florentino Pérez. "Le hago una mención especial porque ha prestado su ayuda, sin cobrar ni un solo euro, para jugar un partido, el 30 de diciembre, en memoria de mi padre", sentenció. Cerezo, mientras, se posicionó en el partido entre el Atlético y el Mallorca. "No creo que perdamos", afirmó, y lo decía muy serio.
La comida comenzó pasadas las 14:30 horas. A ella estaban invitados jugadores, empleados y Prensa. Los futbolistas de la primera plantilla se desperdigaron en varias mesas para que todos pudieran disfrutar de su presencia, de su diálogo y anécdotas. Después de los entremeses, el marisco, el arroz y la carne, llegaron los postres, helados varios, para aunar la fuerza del espíritu rojiblanco y tratar de enmendar la mala marcha del equipo.
La de ayer fue la tercera cita para la plana mayor en tres días seguidos. La primera fue una cena de la plantilla. los técnicos y los dirigentes el martes; la segunda, el miércoles con los veteranos, a la que acudieron Fernando Torres, José Antonio García Calvo, Toni Muñoz, Gil Marín y Enrique Cerezo como estandartes, y ayer la de todos.
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Una vez acabados los postres y la actuación del mago Jorge Blass, Enrique Cerezo asumió la falta del goleador Mateja Kezman y prometió, mirando ya al mercado de invierno: "Si el entrenador y Toni Muñoz piden algún refuerzo, se traerá". "¿Se podrá cambia la situación del equipo en la tabla?", se oyó una voz entre el grupo. Cerezo replicó irónico, pero tan firme como hacía unos minutos: "El mago lo cambia todo". "No conozco ni a Rosicky ni a Maniche", continu "vuelvo a repetir que lo que pienso es que, si necesitáramos algo, lo traeremos. Recuerdo que en agosto todos creíamos que era un equipo maravilloso. No creo que haya un técnico en el mundo que iguale a Carlos Bianchi".
Prudencia. Porque eso sí, tanto Gil Marín como Cerezo pidieron paciencia, que el equipo alcance sus logros sin prisas, con calma. "Hemos contratado a un gran entrenador, tenemos un gran equipo y lo único que puedo decir es que hay que tener paciencia y esperar. Tenemos que tener confianza", reiteró el dirigente rojiblanco. Pero no se olvidó ni de los pañuelos ni de los silbidos ni del enfado del Calderón el pasado domingo en el Atlético-Alavés: "Comprendo a los aficionados. Cuando no ganas, te molestas, pero hay que tener en cuenta que la suerte también tiene un papel importante en esto. Hay muchos factores que nosotros en estos momentos no tenemos a nuestro favor, pero ya los tendremos. No creo que perdamos en Mallorca y, si perdemos, ya hablaremos", dejó en el aire.



