"Seré un alcohólico toda mi vida, es una enfermedad"
39 días después de llegar al Kettering Town como técnico, Gascoigne fue despedido. Un día después fue detenido por pegar a un fotógrafo. Hablamos con él de Best, el Madrid...


¿Por qué el Kettering Town?
Tuve la posibilidad de acabar en otros clubes, incluso en Portugal, pero el presidente, que tiene sólo 27 años, tenía mucho entusiasmo y estaba todo muy organizado. Ni deudas tenía, no como otros con los que hablé. Me habían pedido que ascendiéramos a las categorías profesionales y me pareció un reto bonito: llevan 133 años esperando el momento de estar entre los mejores. Al principio me estaba volviendo paranoico: todo el mundo miraba. Pero claro, la gente veía a Paul Gascoigne.
La aventura no le ha durado mucho...
Soy el entrenador y el presidente se tiene que dedicar a sus cosas. No tiene por qué escoger al equipo, eso lo hago yo. El presidente es un chaval de 27 años y se ha enfadado conmigo, pero sé que tengo el respaldo de los jugadores y de los aficionados. (Imraan Ladak, el presidente, asegura que Gascoigne ha estado bajo la influencia del alcohol antes, durante y después de los partidos y que por eso le echó).
El despido se produjo dos días después del entierro de George Best.
George era mi amigo y mi héroe. Me destrozó saber que había fallecido. Pero no soy como él. Voy a psicólogos sobre mis problemas y tengo mi alcoholismo bajo control. Si digo la verdad, me he tomado un brandy doble antes de un partido, pero ya no son las cuatro botellas de whisky del pasado.
¿Ha seguido los homenajes a Best?
Soy amigo de la familia y estoy en contacto con ellos. Para nuestros chavales, lo que le ocurrió a Best es una advertencia. Best era un alcohólico, como yo. Yo lo seré toda la vida. Es una enfermedad. ¿Sabes cuando te levantas y no encuentras un cigarrillo? Pues imagínate eso cien veces peor, eso es el alcoholismo. Best nunca pudo superar esa enfermedad, nunca se enfrentó a ella cara a cara. Pero, al margen de eso, menudo jugador. Lo tenía todo.
¿Necesita usted volver al fútbol como entrenador?
Quiero conseguir cosas como manager. Y mientras aprendo, me ofrezco como amigo. A los jugadores del Kattering les dije varias cosas en mi primera charla: a la mierda con Gascoigne. Sólo soy vuestro entrenador. Os voy a tratar como profesionales. Y luego les insistí que si tenían algún problema, alcohol, drogas, lo que fuera, que me lo contaran, que yo había pasado por todo y podía ayudarlos. Y lo hacen: un día uno no pudo entrenar porque tiene un problema con la mujer y eso se ha de solucionar, es más importante.
Debió ser complicado entrar en un vestuario tan modesto siendo quien es usted.
Algunos de los trabajos de mis colaboradores en el Kattering eran para asustar. ¡El entrenador de porteros era peluquero! Pensé, a este le despido. Luego me pareció mejor idea que se quedara: nos cortaba el pelo a todos por poco dinero. No me importaba estar en un club modesto.
Las cosas iban bien. Quintos en la Liga y sólo dos derrotas en un mes y medio.
Habíamos fichado bien: a uno de los chicos que he traído le llamó la selección nacional y todo. A otro le descubrí en un partido de fútbol-sala que jugué contra doctores. ¡El tipo es un médico, pero cómo la toca! A otro le convencí para que regresara al fútbol porque con 24 años, después de haberlo dejado con el West Ham, se había retirado. Hablé con Mourinho, con Ferguson y les pedí que si les sobraban jugadores, aquí tenían un sitio.
¿Se puede definir ya el estilo del manager Gascoigne?
En Inglaterra hay que jugar con un delantero rocoso, dos centrales y un mediocentro que te den la vida, pero les prohibí que jueguen al patadón: ganas más partidos jugando bien, estoy convencido. Hay que tocar, aunque no siempre salga bien. Quiero que me ataquen seis y me defiendan ocho, quiero robar el balón y salir como balas. Pero lo básico es que entrenen cada día como si fueran a jugar una final.
¿Qué ha aprendido de sus conversaciones con los entrenadores que conoce?
De Mourinho, la importancia de una defensa fuerte. De Ferguson, que todos los jugadores deben ser duros y estar preparados para todo. De Wenger, cómo utilizar el balón en espacios cortos y cómo atacar. De Paul Jewel o David Moyes, cómo tener éxito sin dinero. Y otras cosas que aprendí de Venables, Bobby Robson.
Sé que sigue el fútbol español. ¿Mira al Barça con ojos de aficionado o de entrenador?
Una cosa: impresionante lo del Bernabéu aplaudiendo a Ronaldinho. Por cierto, le he visto dar pases con la espalda y sé que lo hace a propósito, entiendo cómo funciona su cabeza. Me gusta ver cómo reaccionan los entrenadores de equipos como el Barcelona: si yo me siento bajo presión aquí, imagínate ellos. Y me hace pensar que no estoy preparado todavía para quitarles el puesto: ¡pero que no me pierdan de vista! Por cierto, jugué contra Rijkaard dos veces y estoy empatado: contra el Milan no le saqué el balón ni una sola vez. Con la selección inglesa, en el Mundial, fue al contrario.
Y que me dice de la marcha de Luxemburgo.
Siento lástima por él. Era igual lo bien que lo hiciera: mientras el Barcelona se muestre tan superior, el trabajo del entrenador del Madrid es imposible. Y encima Osasuna está también por encima. Me encanta el fútbol español: te aseguro que todos en Inglaterra seguimos vuestra Liga.
Pues a usted le hubiera ido bien pasarse por nuestra competición, su estilo hubiera encajado mejor que en Italia.
Tuve la oportunidad de fichar por un club de los buenos, no el Barcelona o el Madrid. Quizá fuera el Atlético de Madrid. Recuerdo haber jugado contra el Sevilla de Maradona y el ambiente fue increíble.
Supongo que Beckham le habrá contado que no eso no es una excepción.
Estuve en el campo de entrenamiento del Madrid hace un año y medio, me presentó a los jugadores. Curioso lo de Beckham: ha cambiado como jugador, es mejor de lo que era, y ahora su estilo no funcionaría en la liga inglesa. Pasa, entiende cuando centrar o no, es más versátil. Ahora tiene que ser paciente con sus compañeros de selección porque está por encima de ellos.
Cuando ve entrenando juntos a Ronaldo, Zidane, Beckham, ¿piensa que es Hollywood o un club en el que le hubiera gustado estar?
Las dos cosas. ¡Todos son guapísimos! Pero además el club tiene un aspecto tan profesional... me quedé tan impresionado con todo... He visto clubes con un gran futbolista (Maradona, Baggio, etc), pero ahí los tienen en todas las esquinas.
¿Cómo se entrena un grupo así?
La clave está en mantenerles en forma porque el fútbol lo tienen en la cabeza. Y hacer que las siete super estrellas funcionen como un equipo. Para ello, yo me los llevaría por ahí durante una semana, a menudo, alejados de todo, para hacer equipo, para ir al bingo, para emborracharse juntos.
Cuesta imaginarse a un ex jugador como usted de técnico.
Se lo hice pasar mal a todos mis entrenadores, lo reconozco. A veces me salía tanto de la disciplina que tenía que recurrir a mis amigos o a los propios entrenadores. Recuerdo que llamé varias veces a Walter Smith o Terry Venables para pedirle, por favor, que me echara una bronca de las legendarias, que me diera una paliza, que lo merecía.
¿Qué le parece lo que está haciendo Rafa Benítez en el Liverpool?
El equipo se parece cada vez más a lo que quiere. No encaja goles, apenas pierde partidos. Debe ser duro ser un manager a ese nivel. Después de una victoria, pienso, 'quiero ser el mejor'. Pero tras una derrota no tengo muy claro que eso sea una buena idea. En todo caso, si fuera entrenador de ese nivel iría a por jugadores españoles. Hace años dudaba de su habilidad para viajar, ahora creo que son lo suficientemente duros mentalmente. Mira a Puyol, no me gustaría jugar contra él. ¡Ni ser su peluquero!
Noticias relacionadas
¿Puede Inglaterra ganar el Mundial?
Con Eriksson estamos jugando al contraataque, como siempre, pero estamos aprendiendo a parar los partidos, a no ser kamikazes, algo que siempre nos ha perdido y que los españoles saben hacer. Eso nos ayudará a llegar lejos. Si nos deja Brasil.



