Benítez tira de librillo y vuelve a dejar al Chelsea sin marcar
Discreto partido. Reina, 849 minutos imbatido


Le faltó una chispa de competitividad al partido: ambos entrenadores se habían puesto otros objetivos esta semana y les era casi igual acabar primeros de grupo. Mientras no se perdiera, claro. Y el Liverpool sabe cómo no perder ante el Chelsea: ante los de Benítez, los londinenses parecen menos equipo. Se sabe que la única manera de hacerles frente es no perdiendo un solo balón para evitar la contra, ser todo lo físico posible y estar todo lo concentrado que se pueda y retrasarse con orden.
Con el Chelsea, lo primero es no encajar un tanto. Y Rafa sabe que siempre hay una ocasión de gol (como un zurdazo de Riise en la primera parte), un penalti (como el de Terry a Luis García que el árbitro no concedió) o alguna jugada con suerte que decanta el partido. Y si no, 0-0 y primeros.
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Reina estuvo sólido como acostumbra: son ya nueve partidos seguidos sin encajar un gol para un total de 849 minutos. Faltó Xabi Alonso, que descansó, y Luis García hizo de mediapunta. Morientes se quedó en el banquillo y salió en la segunda mitad porque ya es el suplente de Crouch.
El Chelsea, que dejó a Del Horno en el banquillo, no tiene centrocampistas creativos. Es una máquina que arrolla y que te vence por pegada. No hay unos contra uno ni pases mágicos y si no está fino Robben (discreto ayer) o Lampard no la enchufa desde fuera del área el gol se pone carísimo. Y ayer, una vez más, fue el día de la muralla de Benítez.



