El Barakaldo se encuentra un solo punto del colista
El objetivo de los fabriles es ahora la permanencia. Sólo 10 goles El equipo de Zurimendi es el que menos goles ha marcado.

El Barakaldo es un equipo acostumbrado a estar arriba, salvo las dos últimas temporadas, en las que sus prestaciones comenzaron a rebajarse y quedó fuera de la liguilla.
La temporada pasada acabó en séptima posición, en una campaña de transición, pero peor fue la anterior, en la que terminó en el decimocuarto puesto y ya vivió también una temporada llena de penurias, que va camino de repetirse en el presente ejercicio.
Con anterioridad, el Barakaldo había disputado seis liguillas de ascenso, aunque en ninguna de ellas consiguió el objetivo de dar el salto a Segunda. Los gualdinegros se convirtieron en un clásico de las promociones, pero siempre fueron descartados con antelación.
Esta temporada se planificó también con la idea de recuperar un puesto entre los cuatro mejores, pero al poco de llegar al ecuador del campeonato, la clasificación obliga a otras miras y el Barakaldo, en la actualidad, no tiene otro proyecto que no sea el conservar la categoría.
El cuarto puesto le queda ya a quince puntos mientras que la distancia que le separa del colista es de un único punto. La derrota sufrida el domingo ante la Ponferradina es la cuarta consecutiva, con un balance de un gol a favor y nueve en contra, lo que le ha llevado a tocar fondo. Los de Zurimendi han ganado tres partidos y sólo en tres han conseguido hacer más de un gol. Los jugadores gualdinegros parecen atenazados y Zurimendi no encuentra soluciones.
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Diez goles a favor en quince partidos. Es es el pobre balance del Barakaldo, que posee el triste registro de ser el equipo menos realizador de su grupo, junto con el Lemona. Sólo el Mostoles, Ceuta, Logroñés, Alfaro y Alcala han hecho menos goles que los de la margen izquierda.
El máximo goleador del equipo es Joseba, con tres goles. Le sigue, con dos, Iglesias. Iñigo, Goikoetxea, Cortés, Pinedo y Gusi contabilizan uno. La inoperancia en el remate es uno de los factores que está pasando factura al cuandro barakaldés.



