Tumbados por el tridente
Aimar, Villa y Angulo acabaron con la racha perica.


Que el Valencia posee suficiente calidad como para ser el único equipo capaz de pugnar a largo plazo con Barcelona y Real Madrid era algo que se sabía. Sobre todo desde la octava jornada, cuando los de Quique Sánchez Flores derrotaron a los blancos en el Bernabéu. Y se deduce de sus números: tres victorias seguidas en Liga con la de ayer. Y con lo visto en Montjuïc se confirma que los che merecen estar arriba en la tabla. Si bien su zaga no está al nivel de aquella del doblete, en ataque disponen de tanto peligro como los primeros clasificados, y en el Olímpic dieron fe de ello con las incursiones del tridente.
Mientras el Espanyol intentaba desbordar a trancas y barrancas, los valencianistas rentabilizaron su juego e hicieron buena la calidad de esos puntales ofensivos a los que conviene no dejar un solo metro: Angulo, Villa y Aimar se repartieron asistencias y goles, a la par que Vicente desbordó por su banda a un Zabaleta cada vez más perdido.
Y no es que los pericos delegasen la iniciativa. El 0-1 llegó cuando más peligro trataban de crear los de Lotina, quienes tuvieron en De la Peña y Juanfran sus amenazas... porque no pasaron de eso. Mucho cambia la cosa entre intentarlo y a ver qué sale, y tener claro dónde y cuándo enviar el balón. Eso sucedió con el primer gol valencianista, en su primera ocasión. La recogió Vicente en el centro del campo, se la llevó con un par de filigranas, abrió para Aimar, quien centró para que Vicente la desviase y la dejara en bandeja a Angulo.
Sin reacción.
Porque los pericos no se recuperaron a tiempo de ese mazazo, y se durmieron en los laureles, lo que provocó dos goles más antes de que se cumpliera la hora de partido. Villa y Aimar acabaron con las esperanzas de remontar, y con parte de la grada abandonando ya sus localidades.
Sólo se vio cierta inspiración en el bando blanquiazul cuando Coro estableció el 1-3; un tanto trabajado que llegó tras una contra comandada por De la Peña. El Valencia bajó el pistón y cedió la iniciativa a un Espanyol que siguió sin ese toque genial del año pasado.
Ni contra diez por la roja a Albelda acertaron los pericos a recortar más, acaso desmotivados por el escaso tiempo que restaba hasta el final. El Valencia se coloca arriba. El Espanyol, sin embargo, pulveriza su racha de cinco partidos sin perder.
Noticias relacionadas
raga hizo el saque de honor
El campeón del mundo de trial y aficionado espanyolista, Adam Raga, efectuó el saque de honor en el encuentro de ayer. Fue ovacionado por el público.



