Copa de la UEFA | Bröndby 1 - Espanyol 1

Un puntazo contra todo

Tamudo, enorme, mató al árbitro y marcó un gol vital

<b>EL TRÍO DINAMITA. </b>Luis García condujo un contraataque, tras recibir de De la Peña, para que marcara Tamudo. Fue el 0-1.
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Actualizado a

El Espanyol sumó anoche un punto que casi le da la clasificación para la siguiente ronda de la Copa UEFA, en el helado campo del Bröndby. Tamudo, De la Peña y Luis García tienen mucho que ver en la parte positiva del punto; y el árbitro, lamentablemente, en que se quedase en uno y no fueran los tres que metían a los pericos matemáticamente en dieciseisavos de final. Bröndby significa pozo en español, y eso fue el colegiado, un pozo de sorpresas sin fondo. Ni los blanquiazules ni Michael Laudrup, un ejemplo de distinción siempre, merecieron tal espectáculo.

Los hinchas del Bröndby se lo curraron, preparando un mosaico que cubrió un lateral y en el que se podía leer en español El infierno del norte; no sería por el calor. Se referían acaso a los atacantes daneses, que avisaron tres veces en la primera mitad. Primero tras una jugada de calidad marca de la casa (Can Laudrup), que Skoubo no materializó, luego con un ajustado remate de Lorentzen y al final con un larguero de Rasmussen.

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'Marca' Laudrup. Pero, al contrario de lo que sucedía arriba, nunca fue especialmente defensivo Laudrup como futbolista y tampoco lo es su equipo, que presionó bien pero propició los contraataques del Espanyol. Todos con los mismos protagonistas: De la Peña, Luis García y Tamudo. Lanzó advertencia el asturiano, que se quedó demasiado escorado ante Ankergren. Le sucedió Tamudo, que arrancó en campo propio y -al estilo Maradona- se coló hasta el área también sin fortuna. Y en el minuto 41 fue el capitán quien se llevó el gato al agua: arranca Iván la contra, asiste a Luis para que regatee hábilmente a un defensa y sirva en bandeja a Tamudo, que remata casi a placer, con el portero desairado en la salida.

Insistió el Bröndby en la reanudación, pero el segundo pudo llegar enseguida, de no ser porque se invalidó la jugada por inexistente fuera de juego de Luis García, que volvía a dejar solo a Tamudo ante la portería. Y no es por contar que el árbitro, el holandés Jan Wegereef, pareciera casero, pero resulta que acto seguido se tragó una falta sobre Kameni, peligrosísima, en el área perica. Y qué decir de lo que pasó después: primero empata el Bröndby con un cabezazo de Skoubo que Moisés desvía ligeramente. Hasta aquí, bien. En la siguiente jugada, Wegereef deja sin sanción una durísima entrada de Lantz sobre Fredson, quien se revuelve con un empujón y ve la roja, al igual que Lotina, por protestar. Con esos contratiempos, de ahí al final Kameni volvió a convertirse en santo, y el Espanyol renunció al balón esperando el milagro, cómo no, a la contra. Para equilibrar la balanza, el árbitro expulsó a Johansen, pero ni con esas. Resumen: puntazo, contra todo.

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