El ex árbitro Al-Ghandour es el comentarista estrella de la ART
El propietario de la cadena es amigo de Blatter

Se acuerdan de Gamal Al-Ghandour? Fue el árbitro que dirigió el partido de cuartos de final del Mundial de 2002 entre España y Corea. El mismo que con sus discutibles decisiones contribuyó al adiós de la Selección del Mundial de hace tres años.
Pues bien, el polémico colegiado egipcio ha cambiado el atuendo arbitral por el traje de chaqueta y corbata, y el silbato por el micrófono. Al-Ghandour se ha convertido en el comentarista estrella de la plataforma árabe ART, propietaria de multitud de canales, entre ellos seis deportivos. El egipcio es comentarista en uno de estos canales deportivos, centrándose sobre todo en el fútbol africano.
Al-Ghandour, que ya ha abandonado definitivamente el arbitraje para dedicarse por completo a su faceta televisiva, estuvo anteriormente presentando un programa dedicado precisamente a comentar la labor de todo colegiado una vez que salta al terreno de juego, cómo debe actuar en situaciones concretas. Era un programa íntegramente arbitral. Polémico en el campo y riguroso en la televisión.
La plataforma ART es propiedad del jeque Saleh Kamel, multimillonario y amigo íntimo de Joseph Blatter, presidente de la FIFA. Este vínculo puede ser una más que válida explicación al por qué ART suele tener todos los derechos televisivos de todas las competiciones organizadas por el máximo organismo del fútbol.
Noticias relacionadas
Asimismo, el emir Saleh Kamel es propietario de Infront Sports, empresa dueña de los derechos televisivos del Mundial de 2006. La compra de estos derechos pudo llevarse a cabo porque la FIFA se los puso en bandeja, es decir, no los subastó, otorgándoselos directamente a esta empresa. Pero este árbol genealógico particular no acaba ahí, ya que Philippe Blatter, sobrino del presidente de la FIFA, se vinculó en agosto a Infront Sports.
Los lazos entre FIFA, ART e Infront Sports parecen más que evidentes y con Al-Ghandour presentando en ART, las incógnitas sobre su polémica actuación en 2002 vuelven a emerger.




