"Aplaudir a Ronaldinho no tuvo mérito; fue de gente de bien"
Marcó Ronaldinho el 0-3 y una fuerza desconocida les levantó de sus asientos. Juan Sánchez Gómez, socio del Madrid desde hace más de 25 años, y su hijo Juan Rubén empezaron a aplaudir ante la sorpresa de Borja, el otro hijo madridista de la familia Sánchez Bravo, que se quedó sentado. Fue contagioso. Uno, dos, cincuenta, cien, miles de madridistas decidieron darle su Balón de Oro al 10 azulgrana. Ganaron el Barça y la categoría del Bernabéu. Laporta ha invitado a ambos a un partido en el Camp Nou.

Que un madridista aplauda a un jugador del Barça explica muchas cosas...
Explica que nos estaban dando un baño y Ronaldinho ponía el jabón, la esponja y el agua. Yo soy madridista hasta el tuétano, pero ante una exhibición de fútbol como esa había que descubrirse y lo hice. ¡Me hubiera encantado hacerlo con uno de los nuestros! Pero se dio como se dio... y p'alante. Ronaldinho y el Deporte merecieron esos aplausos.
¿Alguien se lo recriminó?
Alguno habrá que se extrañara de lo que hicimos, pero ninguna de las personas que nos rodeaban en el estadio se manifestó en contra. ¡La mayoría hizo lo que yo! Estábamos en el Bernabéu, no en el Camp Nou. Con todo el respeto del mundo, pero aquí no tiramos botellas ni cabezas de cochinillo ni nada parecido. Este estadio aplaudió a Maradona vestido como Ronaldinho.
¿Hasta qué punto se mezcla el aplauso sincero al Barça con la repulsa al Madrid?
En mi caso está claro: yo me levanto a aplaudir a un futbolista extraordinario al que le daría dos balones de oro. Eso es lo principal. Que el 0-3, los aplausos, los goles de Ronaldinho, el juego del Barça, resultaron todo un palo para los madridistas, tampoco se discute. Una cosa lleva a la otra, pero lo que prima es la admiración por un deportista extraordinario. Sentí la necesidad de hacerlo y acto seguido mis hijos y yo nos levantamos y nos fuimos del estadio. ¡Nunca habíamos visto tan mal al Madrid!
¿Y tiene arreglo?
¡Ojalá! Pero nuestro problema no es haber perdido con el Barcelona un partido por aplastamiento sino la falta de un estilo. A mí me enseñaron que el fútbol se juega con extremos, por las bandas, bien abiertos... y el señor Luxemburgo opina que no y así nos va. El Madrid necesita recuperar su estilo, su manera de jugar. Porque el equipo corrió contra el Barça y dio la cara. El problema es que no vio apenas la pelota. Y cuando la vio no supo qué hacer con ella.
Noticias relacionadas
Usted ha visto fútbol.
¡En el Madrid! En el mejor sitio. Por eso me indigna lo que veo y por eso me levanté para aplaudir a Ronaldinho. Este chico juega el fútbol como hay que jugarlo. Y si juega en el Barça, pues paciencia. Pero que había que levantarse y aplaudirle estaba claro y no es ningún mérito. Se trata de ser sólo gente normal, de bien... Lo que somos los madridistas. Aunque si llego a saber que se iba a montar esto no me levanto.



