El árbitro Gómez Liarte la montó en Butarque
Expulsó a cinco jugadores en cinco minutos

El colegiado murciano Gómez Liarte montó ayer un follón monumental en Butarque: expulsó a cuatro jugadores y al preparador físico del Leganés, y a uno del Fuenlabrada, que ya había sido sustituido.
Todo se originó en el minuto 91, cuando se inventó una hipotética cesión de Sambruno al meta Raúl Moreno. La afición y los jugadores del Leganés se lo querían comer hasta el punto que expulsó a Rebollo y Migui antes de que Bossa ejecutara el libre indirecto en el borde del área pequeña, que acabó en córner. El Fuenlabrada se aprovechó del desquiciamiento del Leganés cuando en el 94, límite del tiempo añadido, Zazo peinó un balón de cabeza que se convirtió en el único gol del partido.
A partir de ahí, más lío todavía: Dani Hernando, a la calle, por aplaudir; Juli, a la calle, por entrar al campo a festejar el gol con sus compañeros; y Aridani, a la calle (la única roja lógica del partido) por una entrada brutal.
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La afición local se concentró en las puertas del estadio para esperar al árbitro, que tardó casi dos horas en salir y tuvo que ser escoltado por la Policía Nacional.
Luis Ángel Duque salió indignado tras el encuentro: "Este árbitro no debería pitar nunca más, ni en juveniles. Es una vergüenza lo que ha hecho: nos ha faltado al respeto, nos ha tratado con chulería y prepotencia. Ha abusado de su autoridad y lo peor es que va a quedar impune".



