Zizou y el Madrid, depresivos
Rijkaard ganó a Luxa en todo. A partir de un equipo equilibrado, el holandés ordenó presión sobre la columna de creación del Madrid, desarmándolo, y dejó a sus magos (Xavi, Messi, Deco, Ronaldinho y Etoo) camino libre para sentenciar.

Las diez claves de un baile táctico
Fracaso de Zidane. El francés es una sombra de lo que fue. Vagó por el campo abrumado por Messi y Xavi. Luxa no lo quiso ver, siendo cómplice de su fracaso.
Raúl no existió. Márquez se lo comió. El capitán no dio una ni inquietó entre líneas. Tampoco se le vio la bravura de otras veces. Acabó roto.
Ronaldo no vio balón. Sin sitio, sin fuerza y sin un balón en condiciones. Puyol se lo comió y Luxa le dejó en el campo dando bocanadas hasta el final.
Roberto, desbordado. Rijkaard metió a Messi (18 años) y desarboló al brasileño (32 años). Roberto culminó su impotencia dando una fea patada a Etoo que era penalti y roja. El árbitro no lo vio.
Pablo García, impotente. Nunca supo cerrar a Xavi porque también le llegaba Deco solo a su zona. Dos contra uno y así el Barça bailó e hizo ronditos al Madrid. ç
Helguera y Ramos, vendidos. Por todo lo anterior, el Madrid estuvo partido en dos. Ronaldinho y Etoo mataron a los centrales blancos, que estaban vendidos.
Salgado, a su manera. Se le reconoce valor, pero se fue arriba sin criterio dejando a Ronaldinho vivir y hacer goles a sus anchas.
Becks, todo y nada. Quiso hacer de Zizou, de Raúl, de Pablo y de él mismo. Conclusión: mucho correr y nada.
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Robinho, arrugado. Algo o alguien ha cortado las alas al chaval. Decepcionante salvo en un dribling en el área. Oleguer lo dejó seco.
Luxa no reaccionó. Mantuvo en campo a jugadores no productivos. Suspenso táctico.



