Pablo, Torres y Antonio López no se entrenaron
Bianchi les dio descanso tras volver de Bratislava


Carlos Bianchi decidió ayer dar descanso a Fernando Torres, Pablo y Antonio López y les mandó a casa tras presentarse en el Cerro del Espino para entrenar junto al resto de sus compañeros a las 10:00. El trío había aterrizado en Madrid apenas cuatro horas antes procedentes de Bratislava, donde los tres habían disputado minutos en el partido de vuelta de la repesca ante Eslovaquia.
La plantilla felicitó a los tres internacionales por conseguir la clasificación para el Mundial de Alemania y a renglón seguido abandonaron el Cerro para descansar en sus casas. Antes, Torres se pasó por una pastelería que hay justo al lado de los campos de entrenamiento e hizo algunas compras, porque aún no les había dado tiempo a desayunar.
Así pues los tres internacionales españoles se reincorporarán mañana a los entrenamientos junto al resto de sus compañeros desplazados. A Kezman, Petrov, Leo Franco y Maxi Rodríguez también se les espera hoy. Los argentinos debieron llegar en la noche de ayer, mientras que para hoy se espera el regreso de Mateja Kezman y de Martin Petrov.
La sesión.
Por su parte, Carlos Bianchi trabajó con 17 futbolistas entre los que volvieron a estar los canteranos Falcón, Galán, Marcos Martín, Mario Suárez, Pablo Sicilia y Aarón. La sesión comenzó con media hora en el gimnasio, para después bajar a los campos de entrenamiento. La plantilla hizo trabajo físico con balón y después pasó a ensayar varias jugadas, con centros y remates. También hubo tiempo para disputar un partidillo.
El equipo regresará hoy al trabajo, Bianchi espera poder contar por fin con la plantilla al completo. El técnico ha citado a sus hombres a las 10:00 horas en Majadahonda y tras la sesión dará una rueda de Prensa.
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Arizmendi se retiró de la sesión
El susto del entrenamiento lo dio Javier Arizmendi. El joven delantero no pudo acabar la sesión de entrenamiento aquejado de unos dolores. El parte médico indicó después que sólo se trata de una pequeña sobrecarga, ya que los campos están pesados por la lluvia caída, una dolencia muy parecida a la que había sufrido Colsa el día anterior. El cántabro se entrenó ayer sin problemas junto al resto de sus compañeros.



