Un gol fantasma y Kameni encumbran a Osasuna
Polémica en blanquiazul con un gol anulado a Tamudo


Era el más difícil todavía, decíamos ayer, y acabó siendo la antesala de Halloween con un invitado disfrazado de asistente y un árbitro indolente. Osasuna supo jugar sus cartas para conseguir su sexto triunfo en casa en seis partidos y continuar en lo más alto, mientras que el línier, Alfonso Costoya, rompió la baraja a su favor. Y eso hace que el Espanyol se hunda, en una suerte de contagio de la gripe aviar como pericos que son, y sume siete jornadas sin ganar.
Situación dramática en parte porque el primero de Osasuna fue un gol fantasma, porque le anularon un tanto legal a Tamudo y porque Kameni, que no tuvo su tarde, entregó la sentencia. Si Lotina intuía que se la jugaba en Pamplona, lo cierto es que fue valiente. Modificó el sistema hacia un 5-4-1, quitó a Luis García y al hasta ahora indiscutible Ito para dar entrada a dos extremos: Juanfran y Riera. La apuesta arriesgada funcionó de inicio. Incluso a De la Peña se le vio más desahogado; en la primera mitad, sacó dos faltas idénticas en banda izquierda que por poco no acabaron en gol. Pero no se le debe restar méritos a Osasuna, que remató más entre los tres palos (e impactó con uno de ellos en un tiro de Romeo) y que marcó quizás en su jugada menos elaborada.
El anulado. El autor fue David López, quien vio algo adelantado a Kameni y probó un remate desde unos 30 metros desde el carril diestro. El guardameta trató de rectificar y atajó el balón, pero quizás demasiado tarde. El gol fantasma subió al marcador pese a que González Vázquez no lo dio en primera instancia, pero sí después de consultar a uno de sus asistentes. Protestó Kameni, le secundaron el resto de pericos, pero dos minutos más tarde El Sadar celebró el tanto, que adormeció a los pericos, hasta entonces muy activos, y dio alas a Osasuna.
Aun así, la sensación de dejà-vú fue brutal en la reanudación. Luis García, que había entrado un minuto antes por Riera, asistió a Tamudo, que se coló entre los centrales y marcó un gol con la cabeza. Esta vez, sin embargo, al asistente le dio por anularlo ante la posibilidad de que se hubiera producido un fuera de juego del capitán que nunca existió. Ante la duda, contra el Espanyol.
Noticias relacionadas
El detalle: La afición, con carlos Kameni
Gran parte de la afición rojilla ovacionó a Kameni cuando éste entró al campo tras el descanso. Le trataron de consolar por el gol de la primera mitad, en un gesto que demuestra lo querido que es el portero. 'Indar Gorri' también lanzó proclamas en contra de Patxi Izco.



