Charla en 'El Glorioso' y visita al museo del vino
El equipo sólo piensa en vencer mañana al líder: Osasuna


Transcurridas sólo 12 horas desde que concluyó el partido contra el Alavés, que significó el segundo punto sumado en las últimas seis jornadas, la plantilla se puso el mono de trabajo y enfiló el camino hacia una de las dos ciudades deportivas que posee el club vitoriano, la de Betoño, popularmente conocida como El Glorioso. Y decimos mono de trabajo más que nunca porque los campos donde ayer se ejercitaron los pericos eran propiedad de la multinacional Michelín donde hasta hace pocos años practicaban fútbol los más de 3.000 trabajadores que tiene la sede del neumático en Vitoria.
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La sesión comenzó con una charla de Miguel Ángel Lotina a sus pupilos. Y fue a puerta cerrada, por deseo expreso del técnico para que no trascendiera ninguna de las indicaciones y/o reprimendas que se realizaron. El equipo sigue sin ubicar su línea de juego, pero más le vale encontrarla en menos de 48 horas para derrotar a Osasuna, actual líder de la Liga. En ese contexto se enmarcó la charla. Ánimos.
Por la tarde, excursión. El destino: el Museo del Vino de Brión, un lugar conocido por Lotina, que pactó esta visita de índole privado con los dueños del lugar. Tras el recorrido cultural, cenaron también en Brión. Si la charla de la mañana sirvió para aleccionar, estas horas en comunión tuvieron un fin evidente: hacer piña en un grupo que tiene indicios de algunas grietas, para que el ambiente vivido en el Museo del Vino se traduzca mañana sobre el césped de El Sadar.



