El Madrid contra Riazor: catorce años sin victorias
Duelo de pivotes: Helguera-Pablo García frente a Scaloni-Duscher

El Madrid no gana en Riazor desde el 2 de noviembre de 1991, cuando se impuso a un Deportivo recién ascendido por 0-3, goles de Michel, Hierro y Butragueño, marcar aquel día era quedar bendecido. En aquellos tiempos Senna era el campeón mundial de Fórmula 1, Bubka ganaba el premio Príncipe de Asturias de los Deportes y Rafa Nadal aprendía a leer.
Desde entonces, en sus 13 visitas siguientes, el Madrid sólo ha sumado cinco puntos gracias a otros tantos empates. Una estadística demoledora que nos recuerda además que hace 56 meses que el Madrid no marca en ese campo. De hecho, ningún futbolista de la actual plantilla sabe lo que es ganar en Riazor y sólo ha marcado allí Roberto Carlos, que ese día de 1996 consiguió su primer tanto como madridista.
Raúl, por increíble que parezca, todavía no se ha estrenado, y ya ha mojado en 40 de los estadios que ha visitado en Primera más de dos veces.
El embrujo se completa con una extraña coincidencia: desde aquella tarde de noviembre de 1991, siempre que el Madrid ha perdido en Riazor ha terminado por entregar también el título de Liga. Conclusión: haberlas, haylas. Y son del Depor.
De todo lo expuesto se deduce que el territorio comanche del madridismo no está en El Sadar, ni en el Camp Nou, ni en Mestalla ni siquiera en Delle Alpi. Se localiza en Coruña, aunque por alguna razón el madridismo no sea consciente del maleficio y aún son muchos los que sienten Riazor como un campo amable.
Hasta aquí el pasado, desde aquí el presente. El Depor ya no es súper y se encuentra en plena reconstrucción deportiva, espiritual y, sobre todo, económica. El objetivo es mantener la antigua elegancia con un traje usado, un traje que estuvo de moda pero que necesita arreglos. En eso se esmera Joaquín Caparrós, magnífico sastre y motivador huracanado.
La situación en la que llega su equipo es delicada, porque, después de un comienzo prometedor, acumula seis jornadas sin ganar: cuatro empates y dos derrotas. Y ya hay quien se pone nervioso.
Contra el Madrid, se caen de la titularidad Romero, Sergio y Rub la recuperan De Guzmán, Tristán y Valerón. Más que rotar, Caparrós estruja.
El plan.
Tácticamente, la gran incógnita es saber si el Depor saldrá a por su rival o lo esperará atrás, como hizo contra el Barcelona (3-3). Tiene futbolistas para ambas soluciones, pero me decanto por la opción B: agachados hasta que Munitis toque la corneta.
Sí, aquel futbolista cuyo apellido creímos greco-chipriota cuando jugaba en el Badajoz, el mismo que se ganó su fichaje por el Madrid tras una fabulosa exhibición en el Bernabéu, es ahora, a sus 30 años, el crack indiscutible del Deportivo, el más valorado por la afición.
A excepción de los jóvenes talentos que aguardan en el banquillo (Momo, Rubén, Carril...), la mayoría de los jugadores del Depor son futbolistas de vuelta que intentan demostrar que los viejos rockeros nunca mueren, y en eso recuerdan a algunos de sus colegas en el Madrid.
Los madridistas, después de su derrota ante el Valencia, también llegan a la cita ligeramente tocados, aunque Luxemburgo parece encontrar buenos presagios en las piedras del camino y asegura sin pudor que el Madrid ganará el campeonato. Su optimismo resulta envidiable, incluso conmovedor.
Balboa.
Poder contar con Beckham le ahorrará una arriesgada pirueta: alinear al canterano Balboa como interior derecho. De ese tipo de experimentos salen éxitos clamorosos o fracasos igual de sonoros. Sin embargo, pese a disponer del inglés, Luxa apostará por un doble pivote inédito formado por Pablo García y Helguera, lo que no es mala solución si el central, que fue buen centrocampista, recuerda el papel. Ambos se verán las caras con Duscher y Scaloni y el duelo promete porque en ese cuadrado se concentrarán varios tipos que no han llorado ni al nacer.
Robinho debería despertar definitivamente y no sería mal día para que lo hiciera también Roberto Carlos, hoy tiene licencia: el Deportivo no ha logrado ni un solo gol generado por la banda derecha. Brujas, rockeros y un campo maldito. Hoy es Halloween en Riazor.
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