Real Madrid-Valencia: el clásico de la última década
Desde el fichaje de Mijatovic la polémica ha potenciado la rivalidad


Yo siempre he tenido claro cuáles eran mis colores, mi escudo y mi bandera". Estas han sido las últimas declaraciones del actual técnico del Valencia (y ex jugador del Real Madrid), Quique Sánchez Flores, a escasas horas de que su equipo se enfrente al conjunto blanco en el Santiago Bernabéu. Cuando parecía que tras un año de tregua, en el que los innumerables incidentes entre madridistas y chés habían remitido, el entrenador del Valencia ha venido a reavivar con sus palabras las viejas rencillas entre ambas entidades, potenciadas, sobre todo, en esta última década.
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Desde el polémico fichaje en 1996 del buque insignia del valencianismo, Pedja Mijatovic, hasta la llave de judo realizada por Marchena a su compañero de Selección Raúl, Valencia y Real Madrid han polemizado por diversos motivos: ofertas tentadoras de un club a las estrellas del adversario, declaraciones intempestivas, goles anulados, expulsiones exageradas y la permisividad en el juego brusco. Y no es que la rivalidad no existiese antes, sino que desde que el club valenciano ha elevado cualitativamente su caché en la Liga española y más allá de nuestras fronteras, el Real Madrid lo ha visto con otros ojos. No como una piedra más en el camino para alzarse con algún título, sino como un serio adversario para conseguir el campeonato doméstico o alguna competición europea. La final de la Champions de 2000, que ambos conjuntos disputaron en París, fue la prueba del equilibrio de fuerzas.
Éste fue el inicio de esta gran confrontación deportiva que ya había nacido en los despachos con el polémico traspaso de Mijatovic al Madrid. Ahora esa rivalidad se ha ido alimentando año tras año. El Bernabéu dictará mañana si el pique continúa. Un escenario del que los ché no guardan buenos recuerdos, ya sea por su obsesión con la persecución arbitral o por las goleadas endosadas por los madridistas.



