Cara a cara en Montjuïc
El Espanyol se entrenaba ayer a las nueve en el Olímpic, antes de partir hacia Moscú. Lo de ejercitarse es un decir, pues casi toda la sesión se limitó a una charla basada en el diálogo entre técnico y jugadores. Fueron 40 minutos encaminados a solucionar esta delicada situación.


Es el volver a empezar, el día después de una derrota amarga que colmó el vaso de una trayectoria irregular desde que comenzó la pretemporada. El triste espectáculo ofrecido el domingo ante el Cádiz (0-2) desembocó ayer en la sesión más amarga desde que Miguel Ángel Lotina es técnico perico. Siete minutos después de las nueve de la mañana, la plantilla al completo pisaba el césped del Estadi Olímpic para reunirse en el centro por espacio de 40 minutos. No fue una charla al uso posterior a cualquier derrota, sino un intercambio de impresiones entre Lotina y sus jugadores.
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La impresión del cuerpo técnico es que sigue sin dar con un equipo base que ofrezca mínimas garantías ante cualquier rival de Primera o de UEFA. Y, por parte de la plantilla, que no acaban de entender ciertas enseñanzas de su entrenador durante la semana, lo que les duele más cuando leen en la prensa declaraciones en su contra como las del domingo (ver columna de la derecha).
En ese sentido, TV3 transcribió algunas recriminaciones que Mauricio Pochettino (uno de los jugadores que más habló junto a Albert Riera) dirigió a Lotina durante esta charla: "Nadie cierra filas. Y sigue, y sigue, y sigue. Cada día damos más de comer a esa gente y cada día nos alejamos más. Porque, míster, estas cosas alejan, no acercan. Y usted, míster, muchas veces tendría que haber pegado un golpe en la mesa. Porque si seguimos alimentando a la prensa...".



