River fue mejor, pero se estrelló con un rudo Boca
Los locales reclamaron dos penaltis, y Palermo falló


El empate en el derby de Buenos Aires no dejó contentos ni a unos ni a otros. Los incidentes que se regristaron antes del comienzo, problemas que comenzaron cuando se acabaron las 3.600 entradadas a precios populares que se sacaron a la venta a última hora, fueron un anticipo de lo que luego ocurrió sobre el campo. Juego bronco, violento a rachas y pocas ocasiones. Las mejores las tuvo River, empezando por un cabezazo de Falcao que no fue gol por muy poco.
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Protestas.
Esa jugada, a los cuatro minutos del comienzo, se repitió luego en dos ocasiones con remates de Montenegro y Zapata. Boca, agazapado, a la contra, tuvo su gran oportunidad en las botas de Martín Palermo, que falló en el último minuto de partido. La jugada, por la banda izquierda, acabó con un centro que se paseó por la portería de River, sin que Palermo llegase al remate por muy poco. Hubo jugadas polémicas en la primera parte, pero el árbitro, Rafel Furchi, que debutaba en el superclásico, no entró en polémica. La jugada más protestada por la grada millonaria fue una caída de Montenegro tras un empujón de Cata Díaz. La verdad es que el empujón existió, pero fue fuera del área. A partir de esa jugada el partido entró en la fase bronca explicada. Los delanteros de River parecían jugar contra el árbitro y no contra Boca. Hasta el punto de que el árbitro amonestó primero a los dos delanteros del equipo local, cuando eran ellos los que estaban recibiendo las duras entradas de los defensas de Boca. En la segunda parte River reclamó otro penalti. Otra vez Cata Díaz, y en esta ocasión sí que agarró a Falcao cuando, tras recibir un centro de Gallardo, se preparaba par el remate. Era una ocasión clara de gol. Nuevas protestas, y Boca bien plantado y a lo suyo, a puntuar para mantener el liderato del Torneo Apertura. El encuentro concluyó sin goles, pero hubo ocasiones por las dos partes.



