Soláns protestará ante Villar por el atraco del Camp Nou
El presidente del Real Zaragoza se encuentra todavía convaleciente de una operación de rodilla, pero mañana tiene previsto viajar a Madrid para asistir a la reunión de la junta directiva de la Federación Española y mostrarle cara a cara a Villar toda su indignación por el arbitraje de Megía Dávila.


Esta vez no habrá rueda de prensa incendiaria, ni tan siquiera un escrito formal de protesta, pero Alfonso Soláns quiere trasladarle personalmente al presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Ángel María, su enorme indignación por el atraco del pasado sábado en el Camp Nou. El presidente del Real Zaragoza está todavía convaleciente de una operación de rodilla, pero tiene previsto viajar mañana a Madrid para asistir a la reunión de la junta directiva de la RFEF y trasladarle allí cara a cara a Villar su enfado mayúsculo por la sucesión de pésimos arbitrajes que viene padeciendo el equipo aragonés en las últimas dos temporadas.
Soláns y su consejo de administración consideran que los escritos de protesta formales y educados no sirven de nada ante el presidente de la Federación Española, ni tampoco las gruesas palabras en público, por lo que ahora se ha optado por una tercera vía. El director general del Real Zaragoza, Jerónimo Suárez, ya dejó caer ayer en AS las intenciones de Alfonso Soláns: "El presidente está indignado. Quizá más que nunca. Y tiene la firme convicción de que hay que hacer algo enseguida para romper esta inercia, para acabar de una vez con esa presión añadida que tienen los árbitros en determinados campos. Esto no puede seguir así".
Problema arbitral. Suárez, por su parte, estuvo más contundente que nunca y habló claro del problema arbitral en el fútbol español: "El Zaragoza forma parte de una serie de equipos que no tenemos la trascendencia mediática de los grandes y que llevamos sufriendo una cruda realidad frente a dos clubes que acaparan el 90% de la atención y de los favores arbitrales. Por ejemplo, en seis jornadas, el Barcelona sólo ha terminado dos partidos jugando contra once. Al Mallorca le expulsaron a Ballesteros y Farinós, al Atlético a Pablo, al Betis a Oliveira y a nosotros a Toledo. No voy a decir que hay una intencionalidad, pero sí que en demasiadas ocasiones, sin necesidad, el Barcelona recibe unas posibilidades que no tienen los demás. Y esto no es un ataque al Barcelona, es un ataque a la injusticia. Toda esa lucha por el juego limpio, por jugar todos con las mismas cartas y con el mismo número de extranjeros hay después que aplicarlo. Y luego no existe un trato igual en el campo. El sábado teníamos un partido absolutamente decantado a nuestro favor y un error imperdonable del árbitro provocó un cambio radical. Y el Barça no debería necesitar este tipo de ayudas para ganar".
¿Y la famosa teoría de la conspiración Villar-Laporta? Ahí Suárez se mordió la lengua: "No quiero ni pensar en ello. Eso ya sería más que una injusticia. Eso sería una actuación dolosa y contraria a la propia ley. Estaríamos hablando de una ilegalidad y yo no tengo pruebas. Lo que sí digo es que de un tiempo a esta parte somos víctimas de errores arbitrales imperdonables".
El club decide también recurrir la tarjeta a Movilla
El Real Zaragoza anunció ayer en un comunicado su decisión de recurrir también ante el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol la tarjeta amarilla que Megía Dávila le mostró a Movilla en el Camp Nou, al apreciarse claramente en el vídeo que el centrocampista no interviene en la jugada en cuestión: un saque de falta de Ronaldinho en el que saltó y se adelantó la barrera del equipo aragonés. "Es un error tan claro, tan manifiesto, que esperamos que el Comité de Competición rectifique al árbitro. Aquí no hay interpretación posible. Baste con ver las imágenes", señala Jerónimo Suárez.
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Así que el club envió ayer un completo pliego de alegaciones al acta arbitral, incluyendo la tarjeta de Movilla y, por descontado, la segunda cartulina amarilla que vio Toledo por un penalti que no cometió. "Las imágenes son tan claras que esperamos y deseamos que el Comité de Competición o en su defecto el de Apelación no confirmen el error cargado en el terreno de juego al jugador. Los puntos que nos han quitado ya no pueden volver, pero no se puede castigar a Toledo dos veces por un error que no cometió", resaltó convencido el director general del Zaragoza..
En cualquier caso, el Real Zaragoza está dispuesto a llegar hasta el final en estas dos cuestiones y, si los comités federativos no le dan la razón, acudirá hasta el Comité Español de Disciplina Deportiva para solicitar la suspensión cautelar de las respectivas sanciones.



