Osasuna vuelve a ganar en Riazor
Osasuna despertó fuera de casa esta temporada en el estadio de Riazor, donde logró su primer triunfo como visitante de la Liga ante un Deportivo que se aleja de la zona noble de la clasificación.

Los pamploneses parecen haberle tomado la medida a los gallegos en el feudo blanquiazul, en el que consiguieron ganar por segunda ocasión, y además de forma consecutiva, sacando el máximo partido a una acción aislada que cogió por sorpresa a los deportivistas a los 19 minutos de partido.
Al igual que la temporada pasada, el equipo navarro volvió a levantar dudas en el Deportivo, que tras la derrota con los de Aguirre en la segunda jornada del último campeonato iniciaron una caída libre que cerró un ciclo exitoso.
Deportivo y Osasuna iniciaron el encuentro con las ideas muy claras, con las líneas de cobertura replegadas, el medio campo prácticamente despoblado, e imprimiendo velocidad al ataque en cada aproximación al área rival.
El ritmo del encuentro fue alto desde el inicio, una circunstancia que, en principio, perjudicaba a los navarros, que visitaron Riazor con la eliminación de la Copa de la UEFA en la mente, pero no en las piernas, ya que el técnico del equipo rojillo, Javier Aguirre, sólo mantuvo en el once a Milosevic y a Cruchaga.
Con todo, fueron los coruñeses los que avisaron primero de su potencial con un disparo del canario Rubén Castro desde la frontal del área de los pamploneses que se encontró con el poste izquierdo de la portería defendida por Elía.
Osasuna respondió poco después con otro disparo lejano de Valdo que Molina consiguió despejar a córner con problemas, una oportunidad que espoleó a los blanquiazules, a los que les faltó definición para completar con éxito las ocasiones generadas por Juan Carlos Valerón, Pedro Munitis y Rubén.
No obstante, los gallegos fueron incapaces de intimidar a los navarros, que se aprovecharon de una jugada sin aparente peligro para adelantarse en el marcador, antes de llegar al ecuador de la primera parte, con un potente lanzamiento de Muñoz ajustado al palo izquierdo de un desprevenido Molina.
Los blanquiazules intentaron reponerse del mazazo, pero las ideas dejaron de fluir por sus cabezas como en los primeros compases de una encuentro, que Osasuna supo controlar cerrando espacios en defensa ante los desesperados balones colgados de los deportivistas.
Tras el descanso, Caparrós buscó savia nueva en el banquillo, dando la alternativa al canterano Iago Iglesias -el tercer jugador del filial que debuta desde la incorporación del técnico andaluz- para refrescar el ataque de los coruñeses, y lo cierto es que la primera ocasión no tardó en llegar, pero Munitis remató fuera.
Posesiones largas
Osasuna calmó a los deportivistas templando el balón en el medio del campo hasta la desesperación, con posesiones largas para perder el mayor tiempo posible con el esférico en su poder, un estilo de juego tan aburrido como efectivo cuando se trata de defender un marcador a favor.
Noticias relacionadas
Los gallegos, cansados de correr detrás del balón, no encontraron huecos en una defensa muy poblada, mientras que los pamploneses incluso pudieron aumentar su renta si hubieran gozado de mayor pegada en sus aproximaciones a la portería de Molina.
Con las intenciones claras, Caparrós intentó encontrar alternativas en ataque con la entrada del uruguayo Sebastián Taborda, ante un Osasuna que reforzó su zaga con la incorporación de Cuéllar en detrimento de Savo Milosevic, para asegurar la victoria.



