Un grandioso Eurobetis
Exhibición verdiblanca con cinco tiros a los palos


El fútbol es tan especial que no se mueve por los derroteros de la lógica. Y bien que lo sufrió el Betis que en esa capital europea de la política, la cultura y las finanzas que es Bruselas debió haber marcado un mínimo de diez goles. Repito diez goles. Ustedes pensarán. "Este del As es un pelín exagerado". Bueno, pues se lo voy a demostrar. Hubo ¡cinco! disparos, cinco, que se estrellaron en los postes. Dos de Oliveira, un cabezazo de Miguel Ángel, una falta, sacada por Joaquín 'a lo Assunçao' y otro de Fernando, terminaron estrellándose en la maldita madera
Pero además, los de Serra se encontraron con otro tronco llamado Proto, un nombre de vino riquísimo y prestigioso que se subía, más que a la cabeza, a las barbas de los verdiblancos. Lo paraba todo. Ora, disparo de Joaquín, ora, Oliveira, ora, Xisco... Era desesperante. Pero el Betis perseveró. No se desplomó ante tanta exhibición de 'Protozoo' porque, cuando este grande de Europa venido a menos se echaba hacia delante, se encontraba con otro excelente portero llamado 'Toni D'. Casi 'na'.
Golazo de Oliveira. Pero era demasiado injusto que este Betis, este enorme Eurobetis, no hubiera traspasado los dominios de este 'Protozoo'. Tenía que ser en ese fálico minuto 69 cuando una maravillosa, excelsa, precisa, preciosa, exacta, impresionante e increíble asistencia de Joaquín, 'a lo Julio Cadeñosa', le llegó a Oliveira, que disparó con rabia, alma y acierto. Proto no llegó a ese balón, ¡que ya era hora, hombre! Y el gol, el justísimo gol, fue cantado garganta al viento, y superando la lluvia bruselesa, por los más de mil aficionados del Betis quienes, de verdad, no pararon de animar. A estos no hay quien les detenga.
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Pero con el marcador favorable, no se vayan a creer que el Betis se echó para atrás. Ni muchísimo menos. Siguió mandando, manejando el partido y administrando el juego a su antojo. Es evidente que este Anderlecht no es el de hace dos décadas, donde brillaban con luz propia Enzo Scifo, Coek, Morten Olsen, Vercautren y compañía,
pero sigue siendo un equipo respetable que hizo pasar las de Caín al Chelsea de Mourinho y Abramovich, supermillonarias megaestrellitas del circo balompédico. Para que nada faltase, el Betis se despidió con el reglamentario disparo a la madera, ¡¡¡el quinto!!!. Y de verdad que Fernando merecía anotar porque lo hizo fenomenal. En resumidas cuentas. Gran triunfo del Betis, que se doctora en Europa, pero que se quedó corto. Debió ser un 0-10. Y porque estaba Proto, que si no...



