Un cazador de Vitoria tiene el balón de la Sexta
Juan José Merino es dueño de una tienda de caza y pesca en Vitoria y también del balón de la final que ganó el Madrid Yé-Yé ante el Partizán en Bruselas. Allí vivió Juanjo hasta los 23 años.


La historia de una competición tan mítica como la Copa de Europa siempre deja una estela de anécdotas. Juan José Merino (Bilbao, 23-6-1952), residente en Vitoria y propietario de un establecimiento dedicado a la venta de utensilios para cazar y pescar, guarda en su poder el balón de la final en la que el Madrid Yé-Yé levantó la sexta Copa de Europa frente al Partizán en Bruselas en 1966. Este encuentro lo presenció con 14 años junto a la Peña Real Madrid de Bruselas, de la que su padre, que tuvo que emigrar años antes, era uno de los fundadores. "Me acuerdo que lo pasamos mal porque el Madrid fue perdiendo durante muchos minutos, pero cuando faltaba poco dio la vuelta al marcador".
Al término de la final, la plantilla blanca fue a celebrar su título a la Casa de España y dejó como regalo el balón del encuentro: "Jugamos varios años con esa pelota porque la Peña tenía un equipo. El Madrid nos prestaba los uniformes que habían utilizado los propios jugadores, uno blanco y otro azul. Yo me quedaba siempre con el 4 de Pirri, mi jugador preferido".
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Cuando el balón se estropeó, se quedó retirado en un almacén de la Casa de España, hasta que Juan José se interesó por él, preguntó si podía quedárselo y lo arregló: "Me lo cosió un amigo y metió una cámara de aire". Juan José, sin embargo, no da excesiva importancia a un recuerdo por el que pagaría mucho dinero cualquier coleccionista: "Hoy no iré al fútbol porque me voy a Soria de caza. Soy del Madrid pero también quiero que gane el Alavés. Llevo ya 30 años en Vitoria. Quiero que empaten".
Más casta. También guarda un gran recuerdo de Bernabéu: "Fuimos a ver una semifinal de la Copa de Europa ante el Ajax en Ámsterdam, que empezaba a ser un equipo temible, y fuimos los únicos a los que nos dejó entrar en el hotel para estar con los jugadores". En el actual Madrid echa de menos a gente con carácter: "Faltan jugadores de casta. Uno de mis preferidos era Stielike, se necesita a uno igual, porque Gravesen y Pablo García no son lo mismo. Aunque uno de los mejores jugadores que he visto fue Lozano, al que fichó el Madrid del Anderlecht. Las lesiones le impidieron triunfar pero los emigrantes españoles en Bélgica le vimos hacer unas cosas maravillosas".



