Amilburu: un árbitro que lleva 30 plazas de toros
"Es mucho más difícil torear en el campo que en la plaza" plaza"
Es viernes de septiembre en Calatayud, que está de fiesta mayor. Jesulín de Ubrique mata a su primer toro de una estocada. Se le concede una oreja, da la vuelta al ruedo y deja paso para que Sebastián Castella siga con la fiesta. En el callejón distinguimos al empresario de la plaza bilbilitana, se le ve satisfecho con el espectáculo. Es Pepe Amilburu (Logroño, 1966), o Amilburu Santamaría como se le conoce como árbitro en Segunda B. Toros y silbatos, todo en uno.
"A lo del arbitraje me aficioné en los Jesuitas. Pero con 14 años ya andaba toreando en la Escuela Taurina de Logroño. Debuté con picadores en 1987 pero, entre la mili y los estudios, decidí que como torero no me iba a ganar bien la vida". Amilburu se pasaba los inviernos arbitrando por hobby, hasta que en 1987 se apuntó al comité riojano. Doce años después llegó a Segunda A. "Gané el trofeo Guruceta, pero me bajaron a Segunda B. Cosas que pasan... Sufrí un mazazo. No lo hacía por dinero y pensé en dejarlo", asume.
Amilburu Santamaría apura ahora sus últimos meses como colegiado en activo. "Me queda sólo hasta final de temporada". Pero no podrá pitar hasta que no pase las pruebas físicas. "Son muy exigentes. Hasta que no pasen las fiestas del Pilar no nos podemos mover de aquí". Este riojano, que también hizo sus pinitos como apoderado, trabaja junto a Taurointerior llevando las riendas de más de 30 plazas de toros en España. ¿Y qué hace pues perdiendo los domingos en Segunda B? "Este negocio es una aventura, un día ganas mucho pero al día siguiente lo puedes perder todo. Pero es que lo del arbitraje lo llevo en la sangre". Amilburu tiene muy claro donde poner los cinco sentidos: "Me da más miedo el arbitraje que los toros, porque el animal va de frente, y en este mundo del silbato no sabes quién te va a coger". Vaya. "Es más difícil torear en el campo que en la plaza. No te puedes fiar. Hay mucho tomate".
"Los árbitros sí humillamos"
"Los árbitros humillamos más que los toros. Nuestra situación es aberrante. Siempre nos jactamos de que somos independientes pero no es así. Si se pretende ganar siempre más dinero por arbitrar, al final acabaremos sometidos al poder por culpa de nuestro caché. Estamos sometidos a la Federación". Amilburu Santamaría no tiene pelos en la lengua. "Falta humanidad en la gente que nos dirige".
Noticias relacionadas
López Nieto, el más entendido
Amilburu ha charlado sobre el mundo del toreo con mucha gente vinculada al fútbol. De entre los colegiados, destaca a uno. "López Nieto es, además, del mejor árbitro español de siempre, el que más sabe de toros. Cada vez es más entendido, tiene pasión por el toreo". ¿Y qué tal se desenvuelve con el capote? "No lo sé, al que sí he visto es a Bueno Grimal y no lo hace nada mal".



