El comodín de Rijkaard no cede el sitio

Su juego gustará más o menos, pero nadie puede negarle a Oleguer Presas el mérito de haberse convertido en un jugador fundamental en el dibujo de Frank Rijkaard. Su presencia en la alineación inicial durante la temporada pasada comenzó siendo anecdótica, ya que, en principio, suplía la baja del lesionado Edmilson. Con la vuelta del brasileño se esperaba que Oleguer volviera a ocupar un sitio entre los suplentes. Pero Rijkaard parece haber quedado prendado del juego de este vallesano, cuya pasión, tras el fútbol, es la política: cada vez que puede se manifiesta antisistema. El caso es que Edmilson se recuperó, pero no parece que vaya a entrar en la defensa a costa de Oleguer. Rijkaard, algo descontento con el juego de Juliano Belletti, medita sentar al brasileño, desplazar a Oleguer al lateral y que Edmilson forme junto a Carles Puyol. Esta fórmula no es nueva. De hecho, Rijkaard ya la empleó en el debut ante el Alavés. En aquella ocasión las cosas no terminaron de salir bien, ya que la aportación ofensiva de Oleguer fue prácticamente nula y Nené tampoco le dio muchas opciones de lucirse. El experimento duró 45 minutos, el tiempo que tardó el entrenador azulgrana en darse cuenta de que aquello no funcionaba. Contra el Atlético pinta que Oleguer será central, pero no sería descabellado que Rijkaard diese una segunda oportunidad a su invento.



