Salva hará un último esfuerzo para jugar en Bilbao
Salva Ballesta tiene muy complicado jugar en San Mamés ante el Athletic de Bilbao. Un dedo de su mano izquierda le pide que pare, pero en una situación como la que atraviesa su equipo no se plantea escatimar en esfuerzos: "El único problema que tengo es la fractura de la mano, por lo demás estoy al cien por cien. Estoy a disposición del entrenador si cree conveniente contar conmigo para el próximo compromiso. Si hay que apretar los dientes de nuevo, se hace y punto. No vamos a escatimar en esfuerzos". El delantero no sabe hasta qué punto sería bueno descansar o no, pero el vuelo a Bilbao no se lo quita nadie: "El entrenador y yo hemos decidido que viaje. Él sabe en las condiciones en las que estoy y lo que puedo darle en el campo mejor nadie. Lo que piense la gente de fuera me da igual". En el entrenamiento de ayer, Salva estuvo rematando a portería los balones que Duda y Gerardo le servían desde las bandas. Si juega, toca romper la sequía.



