Un panzer que llega a la Liga de puntillas


El fichaje de Sebastián Taborda ha sido recibido en A Coruña con escepticismo. La ausencia de refuerzos y la casi inadvertida presencia de este uruguayo en el panorama internacional, ha generado dudas sobre qué aportará en un Depor que estaba acostumbrado a Luque, Makaay o Bebeto. Un gol en su debut en un amistoso ante el Vecindario y su acierto en el juego aéreo en los entrenamientos han bastado para concederle, al menos, el beneficio de la duda. Sus 192 centímetros de altura, a los que une un potente salto, lo convierten en un panzer del área que puede aportar mucho al stajanovista Depor que ha diseñado Caparrós. La falta de recursos señalan la estrategia como uno de los pilares de este equipo, y ahí Taborda puede empezar a cobrar protagonismo. Su fuerte está en la cabeza, aunque quienes le conocen aseguran que también posee un buen disparo con la pierna derecha, una capacidad física notable y gran disciplina táctica. Admirador de Francescoli y Rubén Sosa, es el heredero del trío de delanteros uruguayos que han pasado por Riazor: Abreu, Manteca Martínez y Pandiani. El Depor ha perdido calidad y poder en el mercado, pero la plantilla asegura que son los 'tapados' de la Liga. Pues nada mejor para ello que un tanque que llega de puntillas.



