La falta de ambición lastra a Portugal
El conjunto de Scolari queda a un paso de asegurarse su pasaporte mundialista. Sólo le resta conseguir un punto en los restantes dos partidos que disputará en casa frente a Liechtenstein y Letonia.

Rusia salvó un punto, a pesar de jugar en inferioridad numérica, ante una Portugal sin ambición, que se queda a un punto de asegurarse la clasificación matemática a Alemania 2006.
La selección rusa, ansiosa de vengar la mayor derrota de su historia (7-1) en octubre pasado en Lisboa-, impuso una fuerte presión desde el pitido inicial y disfrutó de varias oportunidades para abrir el marcador en los primeros 20 minutos.
Sin embargo, las peligrosas incursiones de la "troika" rusa, formada por los poco corpulentos pero habilidosos Arshavin, Kerzhakov e Izmáilov, no se transformó en goles, para el alivio del mejor jugador portugués de la historia, Eusebio, que vio el partido desde las gradas.
Sucesión de ocasiones
Tras un tiro cruzado de Izmáilov que se paseó por delante de la portería defendida por Ricardo (m.5), Kerzhakov disparó desde dentro del área lusa (m.8), pero el balón rebotó en Maniche y se fue a córner (m.16).
Fue el mismo Kerzhakov quien tuvo la mejor ocasión de todo el partido, cuando recibió un pase adelantado de su compañero del club Arshavin, pero su disparo fue despejado por Ricardo en una gran intervención (m.18).
Control luso
Mediada la primera parte, Rusia había agotado casi todas sus ideas, laguna que fue aprovechada por el equipo de Luiz Felipe Scolari para hacerse con el control del centro del campo.
La táctica rusa, conseguir un gol rápido para después jugar al contraataque, se topó con las clásicas triangulaciones portuguesas que, no obstante, no causaron excesivos problemas a la zaga rusa.
Smertin, expulsado
Cuando faltaba un cuarto de hora para el descanso, los futbolistas dejaron de lado el balón y optaron por saldar cuentas pendientes. El capitán de Rusia, Alexéi Smertin, del Charlton inglés, pagó caro su ardor, y dos tarjetas amarillas en los minutos 39 y 44 dejaron a su equipo en inferioridad.
Juego sin claridad
Tras el descanso, los dos equipos mantuvieron similar compostura: los portugueses, con un jugador más en el campo y conscientes de su superioridad técnica, dominaron el juego y crearon varias ocasiones de gol.
El portero ruso, Akinféev, quien durante el primer tiempo pasó inadvertido, en la segunda mitad tuvo que emplearse a fondo cuando rechazó los disparos de Paulo Fereira, Cristiano Ronaldo y de los suplentes Postiga y Moutinho.
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Los rusos, por su parte, también dispusieron de opciones para romper el empate después de varias jugadas individuales de Arshavin, Kerzhakov e Izmáilov que terminaron con lanzamientos desviados o neutralizados por Ricardo.
En los últimos minutos del partido, ambos conjuntos se preocuparon más por no encajar un gol que por marcar, lo que les condenó a un triste empate sin goles, que deja a Rusia igualada a puntos con Eslovaquia en el segundo puesto.



