Paliza física, buen humor y una consigna: ¡A ganar ya!
La plantilla hizo doble sesión y se concentró en Sant Cugat.


Tras la derrota contra el Getafe, algunas voces altisonantes (las que más, por desgracia, en unos días de ambiente enrarecido) lamentaron amargamente el parón liguero, argumentando que los ánimos no harían sino bajar todavía más sin competición en juego. Sin embargo, parece que este descanso, esos tres días de fiesta que Miguel Ángel Lotina concedió a los suyos, han sido el mejor antídoto contra el pesimismo que imperaba en el entorno perico.
Ese asueto valió la pena, a juzgar por lo palpado ayer en el primer entrenamiento de la semana. Y para rematarlo, una concentración que el vestuario valora positivamente, pues servirá para hacer más piña antes del encuentro del domingo en La Rosaleda. En efecto, el Espanyol se ejercitó ayer en el CAR de Sant Cugat, un cambio de aires beneficioso aunque sólo se debiera a que se está replantando el césped de la Ciudad Deportiva y del Estadi Olímpic. A resultas de que hubo doble sesión de mañana y tarde, la plantilla quedó concentrada por la noche en el Novotel de Sant Cugat.
En el entrenamiento matutino ya se dio cuenta del cambio de ánimos en el equipo. Lotina y Eduardo Domínguez, preparador físico, comandaron un palizón físico a los jugadores, que duró casi dos horas, y que sólo tuvo algunos momentos en el que se tocó balón. A pesar de ello, la tónica de la sesión fueron las sonrisas. Excelente señal.
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Días clave.
El CAR acogerá dos semanas trascendentales en el deambular próximo de los pericos. La que ayer comenzó finalizará con la visita a Málaga, donde los futbolistas ya tienen claro que sólo vale ganar para zanjar del todo el ambiente enrarecido. Y la siguiente, se ejercitarán dos días en Sant Cugat antes de marcharse a Teplice, primera parada de la Copa UEFA más blanquiazul.



