Luxa también quería que Casillas llevase pinganillo
El club descarta de momento el uso del auricular


El guardameta del Real Madrid Iker Casillas jugará en el debut liguero del equipo blanco en Cádiz tras perderse el encuentro del pasado martes correspondiente al Trofeo Santiago Bernabéu. Casillas se lesionó en Hungría el pasado 14 de agosto en el homenaje a Ferenc Puskas y desde entonces ha seguido un tratamiento específico para estar listo el domingo en el Ramón de Carranza.
El portero internacional iba a ser protagonista además por otro motivo bien distinto, pero Luxemburgo no ha podido salirse con la suya. Como ya adelantó AS, el técnico quería que Raúl y Roberto Carlos llevasen auriculares en el partido del domingo, correspondiente a la primera jornada del campeonato. Según ha podido saber este periódico, su intención era tan firme que Luxa también quería que lo llevase el propio Casillas, pero de momento no podrá ser. El club blanco ha descartado esta opción. O al menos de momento, en los primeros cuatro o seis partidos, y después de eso se irá implantando poco a poco el innovador sistema de comunicación entre el entrenador brasileño y sus jugadores.
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La entidad sabía que Luxemburgo iba a utilizar los pinganillos en el trofeo Bernabéu. Entre otras cosas, porque fue el propio Real Madrid quien se los sirvió al técnico. Aún no está claro si la Federación y la Liga van a permitir al Madrid utilizar esta tecnología, pero Luxemburgo está convencido de que la FIFA sí lo permite. No en vano, sería normal que un jugador con defecto de oído pudiera llevar un auricular, pero no está claro si el aparato podría ocasionar daño alguno a su poseedor o al rival.
Luxa ha utilizado estos aparatos en el pasado. Incluso en competición oficial, con el Corinthians. Entonces lo llevo Ricardinho y el portero. Fue en unas semifinales de la Copa Suramericana, y el equipo de Luxa ganó la competición. El técnico sigue empeñado en que esta misma temporada algunos de sus jugadores lo lleven puesto, y está seguro de que dentro de cinco o diez años todo el mundo lo verá con absoluta normalidad.



