Abonados a las derrotas
Armando Sá, la última incorporación espayolista, debutó; mientras que Dani, ahora en las filas del conjunto heleno, se enfrentó a sus ex compañeros.

No podía ser de otra manaera. El Espanyol cerró en Atenas su decepcionante pretemporada con una nueva derrota, la séptima desde que empezó el trabajo de preparación a mediados de julio y la sexta consecutiva, en un partido ante el Olympiacos griego en el que volvió a evidenciar sus enormes problemas con el gol y su falta de contundencia defensiva.
Lotina, aparcó los experimentos y empleó un once que, en teoría, será prácticamente igual al que empezará la Liga el próximo domingo ante el Getafe, con una zaga similar a la del pasado curso y con una línea atacante ilusionada y rejuvenecida, pero incapaz, por el momento, de hacer verdadero daño al rival.
Sin embargo, el equipo experimentó cierta mejoría, aunque lo hizo a ráfagas: cuando se empleó a fondo, jugó bien, con criterio y claridad de ideas, pero al Espanyol aún le falta el paso definitivo, superar la línea que distingue a los equipos ganadores de los medianos.
Dominio 'perico'
Tenían los jugadores ganas de romper el gafe de la pretemporada, de despejar las dudas sobre su capacidad a una semana del inicio de la Liga, y por eso empezaron dominando el juego, manteniendo el control del balón y buscando las bandas.
Con Ito y Eduardo Costa como pivotes, el equipo lo intentó por los costados gracias a la presencia de dos recientes incorporaciones que brillaron en el último Mundial sub-20, Zabaleta por la derecha y Juanfran por la izquierda.
El jugador cedido por el Real Madrid protagonizó, de hecho, las dos primeras ocasiones del partido. En la primera de ellas, no pudo resolver con puntería un mano a mano con Nikopolidis. Tampoco lo hizo en la segunda, porque su disparo se fue fuera.
Despertar turco
Parecía que no había noticias del Olympiacos, pese a que su afición, tan fiel y ruidosa como de costumbre, acudió en masa al estadio. Pero el equipo griego es un clásico de la Liga de Campeones, y a fuerza de enfrentarse durante tantos años a la elite del fútbol europeo, ha aprendido a no dejarse sorprender y a pegar duro cuando tiene ocasión.
La tuvo por vez primera en el minuto 21, cuando Djordjevic desarboló a Armando Sá (deberá mejorar el mozambiqueño sus prestaciones defensivas) por la banda izquierda, colgó un balón al área y Konstantinou, después de superar por alto a Pochettino, enganchó un remate de cabeza imparable para Kameni.
Despertó entonces el Olympiacos, y Konstantinou volvió a aparecer con peligro en el área españolista, tuvo incluso un uno contra uno frente a Kameni, pero los reflejos del camerunés pudieron más que la habilidad del griego. Antes del descanso, Touré también metió el miedo en el cuerpo del Espanyol con otro buen disparo a puerta, pero el marcador no se movió.
Mismos parámetros
Ya en la segunda parte, el guión del partido siguió un curso similar, porque el Espanyol se empeñó en jugar al fútbol. Lo hizo muy bien, pero sólo por momentos, como cuando Coro envió al palo un buen disparo, pero una vez más, los jugadores de Lotina fueron incapaces de romper el marcador.
Debut de Armando Sá
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Entretanto, el Olympiacos siguió a lo suyo, practicando un juego tan serio como gris, pero, pese a todo, llegando con peligro a la meta de Kameni. En defensa, Lotina probó a Armando Sá en la izquierda para retrasar la posición de Zabaleta al lateral, aunque la prueba no pareció arrojar los resultados esperados.
El partido se presentaba con el atractivo añadido de ver en acción a dos ex españolistas, Dani y Lemmens, pero sólo el delantero tuvo unos minutos de juego en los que pasó casi desapercibido. A una semana para el inicio liguero, el Espanyol parece haber encontrado su línea de juego, pero aún deberá trabajar para corregir ciertos desajustes defensivos y, sobre todo, marcar goles, porque en los nueve partidos que ha disputado a lo largo de la pretemporada, ha recibido 16 y tan sólo ha logrado cuatro.



