Yo digo Pedro P. San Martín

Hay que estirarse y abrirse

Actualizado a

Noticias relacionadas

El Madrid juega arrugado. Es fácil de explicar: todos, menos los dos centrales, tienden a buscar el centro del campo. ¿Qué ocurre? Pues que no hay bandas, no hay profundidad, nadie se estira para un pase largo. Excepto Beckham, que fue disciplinado en moverse pegado a la cal casi como un extremo, los demás sufrieron un proceso de apelotonamiento en veinte metros absolutamente demencial. Incluso Ronaldo, contagiado quizás por Raúl o porque no veía otra zona donde lucirse, estuvo merodeando allí donde no hace nada de daño. Es natural este problema cuando en el mismo once se han reconvertido a la fuerza a tres o más jugadores que siempre gustaron de moverse por la columna central. Es decir, vivieron pegaditos Zidane, Raúl, Gravesen y, por supuesto, Baptista, a quien le va a costar trabajo entender que su punto de partida es la banda.

Hay que abrir el campo y estirarlo. Los delanteros, Raúl y Ronaldo, tendrían que pegarse más con los defensas rivales, abriendo vías de entrada, rompiendo en velocidad (como en el gol de Ronie) y dando oxígeno a los volantes, Beckham y Baptista, para sus llegadas. A la vez, éstos tienen que permitir a Zidane que pase en largo para desbordar la red defensiva rival, que lo tendrá muy fácil ante el pase cortito y torpón que ayer vimos en los madridistas. Es probable que el Madrid de ayer esté aún un poco verde para meterse en grandes cuestiones físicas y tácticas, pero sin duda es la primera lección que ayer suspendió el equipo de Luxa. El problema posicional es serio, porque muchos juegan de los mismo. En realidad, siendo sinceros, no se atisbó en Budapest una gran o mejoría con respecto al mal Madrid de otras épocas. Tiempo habrá...

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados