El Depor avista Europa tras la África marsellesa
Inquietan el senegalés Niang y el nigeriano Oruma

El Deportivo se asoma a Europa por séptimo año consecutivo. Para certificarlo, debe solventar un último compromiso ante un equipo con cuajo europeo como el Olympique de Marsella. Allí deslumbraron ilustres como Jairzinho, Francescoli o Papin. Nombres que dimensionan la solera de este club que, como el Deportivo, pelea por reverdecer viejos laureles. C'est la vie.
Los gallegos llegan avalados por el buen juego desplegado ante el Newcastle. La filosofía de Caparrós ha calado en el vestuario y el grado de compromiso ha revitalizado al equipo. Hoy serán bajas de Capdevila y Munitis, a los que suplirán Juanma y Víctor. El desganado Luque será titular y Valerón, suplente. Lo suyo es complejo: como mediocentro pierde trascendencia y como mediapunta le falta gol (?).
Panteras africanas.
Los galos llegan como farolillo rojo en la Liga francesa. En A Coruña se teme a la legión de panteras africanas que esconde en su plantilla. Gente como Niang, Oruma, Luyindula. Y a Lamouchi y al peruano Mendoza. Su poderío físico y su defensa de cinco pondrán a prueba la paciencia gallega, que volverá a forzar un partido al galope. Sin embargo, los deportivistas insisten en que la clave es mantener imbatido a Molina. Caparrós asiente, pero advierte que tampoco la eliminatoria debe quedar decidida para que los suyos exhiban su perfil más competitivo a los pies de las bengalas del Velodrome.
El Depor avista Europa. Queda justo detrás de la África marsellesa. Un camino que arrancó hace cinco meses con aquel gol de Juampa en propia puerta en Los Pajaritos... C'est la vie.
Noticias relacionadas
Joaquín Caparrós no esconde las dudas entre Iván Carril y Luque
Joaquín Caparrós no ha tenido problema en airear abiertamente sus dudas en la banda izquierda, quizás con fines motivadores. Medita entre alinear a Iván Carril o a Luque (más que previsible titular). En el canterano, el técnico encuentra la ilusión y, sobre todo, el compromiso estajonovista que exige a todos sus hombres. Luque, que sigue retrasando su madurez futbolística pese a sus 27 años, parece distraído por los continuos rumores sobre su traspaso. Sigue descuidando las coberturas a su lateral, algo que acabará purgando en el banquillo, y exhibe una desgana que contrasta con la implicación de sus compañeros. Además, la llegada de Caparrós ha reactivado la posición de mediapunta, demarcación natural de Luque, pero el catalán ha menguado a extremo pasicorto o interior centrilargo. El utrerano sabe que el mejor Luque disparará las prestaciones del Depor, pero si le espera demasiado rozará el trato de favor, algo que salpicaría a su credibilidad puertas adentro.



