Arrollados en el debut de la gira inglesa
Riera y Kameni fueron expulsados con roja directa y Lotina volvió a comprobar la necesidad de fichar un delantero ante la escasez de poder ofensivos de los 'pericos'.

El Espanyol sigue sin conocer la victoria en la presente pretemporada y, además, sale goleado de su primer compromiso por tierras inglesas. El Blackburn Rovers, en un partido para olvidar para los 'pericos', desplejó un gran juego que vio premiado con cuatro goles ante un Espanyol que jugó los últimos 28 minutos con sólo nueve hombres, tras ser expulsados con roja directa Riera y Kameni.
Los primeros 45 minutos se caracterizaron por el dominio del Blackburn Rovers. La defensa españolista pasó muchos apuros en la primera mitad en la que se registraron continuas penetraciones de los delanteros locales que fueron los únicos que buscaron el gol, mientras los del equipo catalán apenas pasaron del centro del campo. Kuqi el hombre más ofensivo del equipo inglés, fue el protagonista de la primera ocasión de peligro al enviar en el minuto 2 la pelota a la base del poste derecho de la portero defendida por Kameni. Reid en el minuto 39, nueve después de que el Espanyol se quedara en inferioridad numérica al serle mostrada la cartulina roja a Riera por agresión a un contrario, consiguió materializar su dominio.
Seis minutos más tarde ya con la primera mitad casi cumplida, llegó el segundo gol de los locales mientras el Espanyol siguió sin llegar con facilidad al área del equipo inglés. En el segundo tiempo el Español desapareció ante un rival que aumentó su ventaja hasta el 4-0, mientras el equipo catalán vio reducidos aun más sus efectivos al serle mostrada la cartulina roja al portero Kameni, que fue sustituido por Gorka.
Noticias relacionadas
Escaso potencial ofensivo
El único peligro sobre la portería local se produjo en el minuto 5 y fue, como en la primera mitad nuevamente Cámara el protagonista que de tiro cruzado envió la pelota la larguero, en la única jugada en la que los españolistas enviaron la pelota entre los tres palos. La superioridad numérica del equipo inglés facilitó su juego y hasta el final dispuso de varias ocasiones para aumentar su ventaja haciéndose dueños del control de la pelota, ante un rival que se retraso defendiendo un marcador ya bastante abultado.



