La suerte se alía con Argentina
El capitán Zabaleta marcó en el tiempo añadido para meter a Argentina en la final del Mundial. Se enfrentará en la final a Nigeria, que ha vencido 3-0 a Marruecos.

Un gol en el tiempo añadido dio el pase a Argentina a la final del Mundial Sub-20 tras derrotar a Brasil (2-1), en un partido controlado por el equipo argentino en la primera parte, pero al que su racanería le pudo costar cara en el segundo periodo.
Al igual que sucedió con Colombia en los octavos de final, un gol en los últimos instantes del partido -minuto 92- significó el triunfo argentino y el pase a la final del próximo sábado, en el mismo escenario de Utrecht.
Fue Brasil la que se lanzó con decisión hacia la portería rival en los primeros minutos, pero el equipo que tiene a Lionel Messi es Argentina, y el primer balón que cazó el habilidoso futbolista argentino fue dentro de la portería brasileña. Era la primera acción ofensiva de Argentina y significó el 1-0 a los siete minutos de partido.
Al igual que sucedió con España, el equipo argentino cedió el balón a su rival, dispuso de un buen entramado defensivo y esperó su contrincante para tratar de largar algún balón a la contra. Así, a los 21 minutos de partido, en un rápido contragolpe, el equipo de Francisco Ferraro volvía a marcar, pero su gol fue anulado por fuera de juego de Nery Cardozo.
Pero igual que le sucedió al equipo de Iñaki Sáez, el dominio del balón no estuvo acompañado de profundidad ofensiva y el guardameta Oscar Ustari apenas pasó por situaciones comprometidas, ya que el centro del campo y la defensa argentina trabajaron a destajo para frenar las acometidas de Brasil.
Al descanso se llegó con el asedio infructuoso de los brasileños ante la fortificación argentina, que cortó cualquier intento de conexión del medio campo rival con Bobo o Rafael Sobis, sus dos hombres más adelantados.
En la segunda parte, Argentina tenía muy claro lo que tenía que hacer para cortar el ritmo del partido y recurrió a toda su picaresca para el partido.
Por ese motivo, y por la falta de ingenio y capacidad de los brasileños para salir de dinámica impuesta por su contrincante, el la intensidad del juego fue nula, con el balón en el centro del campo, donde se entabló una batalla infructuoso de la que Argentina se benefició.
Brasil había demostrado durante el torneo que pese a tener calidad, no andaba sobrada de tanta calidad como en otras generaciones de este torneo, pero había paliado esta carencia con su velocidad. Argentina lo sabía y le puso el freno a su rival.
Aburrido
Esta tónica se mantuvo hasta el último cuarto de hora. Con una grada casi adormecida, cuando menos parecía que podía variar la situación y con el portero argentino como mero espectador de la contienda, apareció un balón colgado sobre el área de Argentina que fue rematado de cabeza por Renato para establecer la igualada.
Además, en este segundo periodo Messi desapareció, quizá engullido por la apatía que quiso transmitir su equipo al partido, en lugar de beneficiarse del jugador con mayor talento que se ha visto, y con diferencia, en Holanda 2005.
Brasil tampoco hizo mucho más que el gol en el segundo periodo y vio como Argentina, que en el tramo final se acercó más hasta los dominios del meta brasileño, se aliaba con la fortuna y se llevaba la victoria en el tiempo añadido, con un gol de Pablo Zabaleta que valía su peso en oro.
Sin tiempo para más, Argentina se encontró con el premio cuando ya en la mente de todos estaba la prórroga que finalmente no llegó.
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Nigeria, el rival
El rival de Argentina en la final del Mundial será Nigeria, que se ha impuesto a Marruecos por 3-0. Los laterales Taiwo y Adefemi, junto a Agbuke, fueron los autores de los tantos que metieron al conjunto de Samson Siasia en el encuentro decisivo por el título.



