El Barça, el mejor incluso desde el punto de penalti
Venció así al Espanyol en la final y al Betis en semifinales.


Para vencer un Campeonato como el de Brunete no sólo hace falta tener al mejor jugador (Bakary), a uno de los mejores porteros (Ricardo) y probablemente al mejor delantero (Gerard). También hace falta la suerte, la que aparece en los momentos decisivos y hace mínimo el margen entre la decepción y el éxito. Y en esta ocasión, también la fortuna acompañó al Barça. Porque de la terna que conformaron Espanyol, Real Madrid y culés, cualquier equipo mereció ser campeón. Por juego, demostraron tener un nivel parejo. Pero esta vez el mérito lo obtuvo al Barça y se llevó el boleto ganador.
El mejor.
Y eso que la final no se le pudo poner más complicada a los blaugrana. El hábil Rufo se coló entra la maraña de defensas del Barça cuando apenas se había cumplido un minuto y adelantó a su equipo. Desde ese momento, el Espanyol practicó el fútbol que más le gusta, esperando atrás a su rival y lanzando venenosos ataques cada vez que salía a la contra. El Barça no se encontraba cómodo ni por el rival ni por la situación. Pero era el torneo de Bacary, senegalés afincado en Almería, que lo intentó por activa y por pasiva hasta que consiguió empatar el encuentro en una jugada de pícaro. Los que intuían que sólo tenía potencia, se equivocaban. Ese gol propició una tregua entre ambos equipos, que parecieron conformarse con dilucidar la final a cara o cruz. Por mericimientos, ambos deberían haber sido campeones. Pero el fútbol sólo reserva el honor a uno. Y cuando Ricardo le detuvo el penalti a Quilés quedó claro que en esta ocasión el turno era para el Barça.
Semifinales:
El Barça se topó con un duro hueso de roer y tuvo que recurrir a los penaltis para culminar su pase a la final. Ricardo, el porteró culé, detuvo dos lanzamientos y se erigió en el héroe de los suyos. Durante el encuentro, el Barça estuvo obligado a ir a remolque debido al empuje del Betis y recurrió a Bacary para lograr al menos ir al punto fatídico.
Andoni Zurdo y con proyección
La Real tuvo contra las cuerdas al Espanyol en cuartos gracias a su mejor arma: Andoni. El zurdo comenzó el torneo como lateral, pero su entrenador le dio libertad en los últimos partidos y él le respondió con grandes actuaciones y golazos. La banda izquierda de Zubieta tiene futuro dueño.
Barça, Madrid y Espanyol son la base del siete ideal
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, fue el encargado de entregar al Barça el trofeo como campeón de la XII edición del Torneo de Brunete. En el palco también estuvieron personalidades como Míchel, José Ramón de la Morena, Alfredo Relaño y Félix Gavilanes, alcalde de Brunete.
Los ases del Campeonato:
Bacary: La pantera de Almería
Este senegalés de nacimiento, pero almeriense de adopción, demostró estar un peldaño por encima de los demás y llevó en volandas al Barcelona. Ayudó como el que más en defensa y fue, junto a Gerard, el goleador de su equipo. Y eso que jugó al 70% por unos problemas físicos. Va para estrella.
Mhuseim: Un central a lo Helguera gue
El Madrid hizo gala durante los tres días de una gran solvencia en la parcela defensiva, mérito que hay que achacar, entre otros, a Mhuseim. Su partido ante el Espanyol en semifinales fue para enmarcar y su parecido físico y en el juego con Iván Helguera lo dice todo. Un estupendo defensa.
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Ricardo: Valdés tiene sustituto
El portero del Barcelona solventó con eficacia el poco peligro que recibió durante el torneo. Estuvo seguro en todos los encuentros y tomó los galones cuando fue necesario, sobre todo en semifinales ante el Betis y en la final ante el Espanyol, pues en ambos casos el Barça ganó por penaltis.



