Pablo Lastras se lleva en solitario la octava etapa
Por detrás del madrileño entraron Carlos Barredo (Liberty Seguros) y el alemán Fabian Wegmann (Gerolsteiner), mientras que Aitor González (Euskaltel) fue cuarto y se aproxima a los puestos de cabeza en una general en la que manda el australiano Michael Rogers.

El corredor español del Illes Balears Pablo Lastras se impuso en solitario en la octava etapa de la Vuelta a Suiza, disputada entre Lenk y Verbier, de 162 kilómetros, y en la que el australiano Michael Rogers, del Quick Step, se mantiene líder.
El ciclista madrileño fue el más fuerte dentro del grupo de 13 corredores que llegó a la ascensión final del alto de Verbier con más de cuatro minutos de ventaja. Su persistencia le permitió afrontar los últimos 2.000 metros en solitario y con la victoria de etapa en el bolsillo.
Por detrás, sólo Aitor González (Euskaltel Euskadi) puso en algún aprieto al líder. Su ataque a falta de 5 kilómetros para meta puso en cuestión la continuidad del jersey amarillo en las filas del Quick Step, que al final pudo mantenerlo por apenas 30 segundos.
La jornada comenzó a ponerse caliente muy pronto. Dos ataques consecutivos formaron un grupo de 13 corredores en cabeza. El hecho de que el mejor clasificado en la general fuera Lastras, a más de diez minutos del líder, permitió que la fuga fuese ganando tiempo hasta llegar a los seis minutos. El pelotón se mantenía relajado, reservando fuerzas para el final en el alto de Verbier, de segunda categoría.
Insistentes ataques
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Sólo a falta de 30 kilómetros, cuando el margen se disparó por encima de los siete minutos, el Quick Step se decidió a incrementar el ritmo. Enseguida se comprobó que con un mínimo esfuerzo del equipo del líder la ventaja regresaba al cauce general de todo el día. Sin embargo, por delante comenzaba el nerviosismo. El grupo era demasiado grande para disputar la victoria al sprint. Por ello Lastras trató de arrancar en un par de ocasiones y seleccionar a posibles rivales, aunque tuvo escasa fortuna.
También buscaron su oportunidad Niki Aebersold y Gómez, ya en pleno ascenso al Verbier, de 15 kilómetros de pendientes continuas. El puerto hizo más mella en el pelotón, donde muchos comenzaron a pagar el esfuerzo acumulado durante toda la semana. El corredor de Illes Balleares estaba decidido a ganar la etapa y volvió a arrancar al paso por la pancarta de los últimos cinco kilómetros. A su rueda, le siguieron Wegmann y Barredo, que apenas pudieron ver como el madrileño se adjudicaba la victoria en solitario.



